La eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) sigue siendo uno de los objetivos centrales de la reforma electoral impulsada por el presidente Javier Milei. Ante la resistencia de algunos sectores aliados, la Casa Rosada evalúa otras alternativas para avanzar con cambios en el sistema.
Según trascendidos, la mesa política del oficialismo analiza distintos escenarios si no lograra los apoyos necesarios en el Congreso para suprimir definitivamente las primarias. Entre las opciones figuran suspender las PASO por única vez —como se hizo en las legislativas de 2025— o mantenerlas pero eliminar su carácter obligatorio para los votantes.
Desde el entorno de Karina Milei afirman que la intención original es la eliminación total del mecanismo, aunque reconocen que algunos aliados podrían presentar iniciativas limitadas a una suspensión temporal.
El oficialismo argumenta que uno de los motivos para modificar el sistema es el elevado costo económico de las primarias, además del desgaste para la ciudadanía de concurrir a votar en varias ocasiones durante el mismo año electoral.
Otro aspecto que preocupa al Gobierno es la implementación de la Boleta Única de Papel (BUP) en una eventual primaria, debido a la gran cantidad de listas que podrían competir simultáneamente y las complicaciones logísticas y de diseño que eso implicaría.
La reforma proyectada también contempla cambios en la constitución y el funcionamiento de los partidos políticos, como aumentar los requisitos de afiliación para registrar nuevas fuerzas y establecer un piso mínimo de votos para conservar la personería jurídica.
Por ahora el proyecto no tiene fecha de tratamiento en el Senado y el oficialismo sigue negociando con gobernadores y bloques aliados para intentar alcanzar los consensos necesarios.
Todo indica que, si la eliminación total no consigue respaldo suficiente, la suspensión de las PASO volvería a perfilarse como la alternativa con mayores posibilidades de prosperar.


