21 de julio de 2026
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Regla antienvejecimiento de Arnold Schwarzenegger

A los 78 años, Arnold Schwarzenegger sostiene que mantener la movilidad es la clave para conservar la independencia y la calidad de vida en la vejez. Tras someterse a varias cirugías —incluyendo operaciones de corazón, intervenciones en el hombro y un reemplazo de cadera—, el exgobernador afirmó en Newsweek que adaptar la actividad física y evitar la inactividad son decisiones fundamentales para seguir siendo autónomo.

El principio de no detenerse

En su columna del 19 de julio de 2026 en Newsweek, Schwarzenegger explicó que el objetivo del ejercicio no es llegar a una meta definitiva, sino mantener la constancia pese al avance de la edad. Señaló que algunos días el simple hecho de presentarse a la actividad ya constituye un logro y rememoró cómo, en su etapa competitiva, vinculaba la fuerza con cargas máximas y alta intensidad.

Con el tiempo, añadió, aprendió a valorar la recuperación y la adaptación, integrando el movimiento continuo como un pilar tanto de su vida cotidiana como de su entrenamiento.

Cómo el dolor y la rigidez desafían la autonomía

Schwarzenegger advirtió que muchas personas asumen el dolor y la rigidez como inevitables al envejecer, algo que él considera equivocado. Mantener la movilidad, dijo, permite decidir libremente acciones cotidianas —como levantarse de una silla, subir escaleras o seguir el ritmo familiar— y eso resulta crucial para preservar la autonomía.

Según los datos que cita la entrevista, la actividad física puede aliviar el dolor, mejorar la función muscular, aumentar la fuerza, reforzar el equilibrio y, en conjunto, proteger la calidad de vida en la vejez.

Cirugías y la necesidad de adaptación

Tras múltiples intervenciones quirúrgicas, los médicos le recomendaron a Schwarzenegger limitar la carga que levanta, lo que supuso un reto para alguien identificado con el esfuerzo físico extremo. Al volver al gimnasio, debió rehacer su enfoque: emplear pesos mucho menores, priorizar la paciencia y prestar mayor atención a cada movimiento.

Relató que ejercicios que hacía de manera automática durante décadas ahora requieren calma y concentración, y que esa adaptación fue esencial para continuar entrenando sin poner en riesgo su salud.

Modificación de la rutina para sostener la intensidad

Hoy su rutina difiere de la de sus veinte años: usa menos peso con más repeticiones y periodos de descanso más cortos para mantener la intensidad sin sobrecargar el cuerpo. Sustituyó algunas actividades —como correr en la playa— por paseos en bicicleta y redujo a medio día la dedicación al esquí.

Su práctica se apoya en el control, la constancia y en la capacidad de recuperarse para volver a entrenar al día siguiente. Adopta la máxima “If you rest, you rust” (si te detienes, te oxidas), y distingue entre disciplina productiva y terquedad, buscando equilibrio y sostenibilidad en su actividad física.

Movimiento y longevidad: de la experiencia personal a la comunidad

Con más de sesenta años de entrenamiento, Schwarzenegger afirma que su objetivo pasó de la estética a la funcionalidad diaria: mantenerse activo para compartir tiempo con sus nietos y seguir realizando las actividades que valora. A través de su aplicación Pump Club, ofrece orientación a distintas edades y destaca ejemplos de usuarios que han mejorado su condición, incluso en edad avanzada.

Los estudios citados en la entrevista indican que personas mayores de ochenta años también pueden aumentar su fuerza muscular. Para Schwarzenegger, lo importante es conservar la capacidad de hacer lo que cada día importa, sin permitir que la edad limite la autonomía ni la participación en la vida familiar y social.

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