Desde MetroGAS advirtieron que las conexiones clandestinas no solo ocasionan perjuicios económicos, sino que también representan un riesgo real para la seguridad. Tomás Figuerero, gerente de Administración Comercial de la empresa, señaló que una conexión de este tipo no es simplemente una irregularidad, sino una situación potencialmente peligrosa tanto para quienes trabajan en el lugar como para el entorno.
El hecho fue denunciado y actualmente está siendo analizado por el área legal de MetroGAS, en coordinación con las autoridades de la metalúrgica involucrada.
La distribuidora opera en la zona sur del Gran Buenos Aires, con cobertura en municipios como Lanús, Quilmes, Lomas de Zamora, Berazategui y Florencio Varela, entre otros.
Con una inversión inicial superior a 1.000 dólares, la cámara boroscópica incorporada permitió detectar tres casos de fraude en las primeras semanas desde su puesta en uso.



