A una semana del hallazgo del cuerpo de Dulce María Candia, la adolescente de 17 años que estaba desaparecida en Eldorado, Misiones, el único detenido por el caso fue imputado por femicidio.
El imputado es M. A. Y., un remisero de 46 años que fue arrestado el lunes en el barrio 20 de Junio, en el kilómetro 3 de la ciudad. Durante la audiencia de imputación celebrada el viernes, se negó a responder preguntas y no prestó declaración.
Ante esa postura, la jueza de Instrucción N.o 1 de Eldorado, María Laura Rodríguez, formalizó la imputación por femicidio. La medida se sustentó en registros telefónicos que ubicaron el teléfono del acusado en inmediaciones del lugar donde se encontró el cuerpo, según informó El Litoral.
Horas después se realizó un allanamiento en una vivienda de la calle Iturbe. Según Eldópolis Red, se secuestraron dispositivos electrónicos y tarjetas SIM que podrían aportar información relevante. También se incautaron una carcasa de teléfono Motorola, un equipo LG y un Infinix, que serán sometidos a pericias técnicas.
La detención del sospechoso se produjo el lunes por la mañana en un operativo encabezado por el Director General de Seguridad, comisario general Raúl Maslowski, con personal de la Unidad Regional III, la Dirección Homicidios y la Secretaría de Apoyo para Investigaciones Complejas.
La investigación se inició con la denuncia por desaparición que la madre de la adolescente presentó el 27 de mayo en la Comisaría de la Mujer de Eldorado. Fuentes indicaron que la menor llevaba varios días desaparecida antes de que se informara la denuncia ante las autoridades.
Se activó el protocolo de búsqueda de menores y se abordaron diversas líneas investigativas con la participación de distintas dependencias policiales y áreas especializadas. Aun así, vecinos y familiares criticaron la falta de difusión oficial y la supuesta inacción estatal. “Jamás hicieron alerta por la desaparición de la nena. Jamás hicieron Alerta Sofía por ella, lo dejaron así, como algo normal”, señaló un vecino de Eldorado.
El 28 de mayo, un día después de la denuncia, el cuerpo de la joven fue encontrado en una construcción abandonada del barrio El Tucán, a pocas cuadras del lugar donde había desaparecido. La identificación se realizó por reconocimiento fotográfico de un familiar directo.
La escena fue preservada por los efectivos policiales, quienes notificaron a la jueza de instrucción y coordinadon las pericias con personal de la División Policía Científica y Bomberos Voluntarios de Eldorado, responsables de la extracción del cuerpo.
La autopsia determinó que la causa de la muerte fue asfixia mecánica, lo que orientó desde las primeras horas la investigación hacia un homicidio. A partir de ello se realizaron relevamientos en la zona, análisis de registros, pericias y entrevistas.
Esos procedimientos permitieron reconstruir los últimos movimientos de la víctima y reunir pruebas relevantes. Con base en esos elementos, la jueza Rodríguez ordenó la detención del remisero, quien permanecerá a disposición de la Justicia mientras continúa la investigación.
Uno de los ejes de la pesquisa fue el análisis pericial de dos teléfonos celulares secuestrados durante el operativo. Los informes técnicos aportaron elementos determinantes al permitir ubicar al sospechoso en las cercanías de la escena.
El caso generó una fuerte reacción en la comunidad de Eldorado. Una fuente consultada por El Territorio critió: “Estaba en la calle día y noche, jamás hicieron nada acá”. Vecinos del barrio Avanti señalaron además la falta de servicios en la zona: “En ese barrio entero no hay ni luces, es una jurisdicción que incluye 7 barrios diferentes y es una perdición llena de personas bajo consumos problemáticos, de ladrones”.
Por ello, residentes y allegados expresaron preocupación por la seguridad y denunciaron la ausencia de presencia estatal en la zona. Al mismo tiempo, reclamaron mejoras en infraestructura y controles para prevenir hechos similares.


