Por Pablo Salmon. Analizamos cómo se aplicará la inteligencia artificial (IA) en la Copa del Mundo, quiénes podrían beneficiarse y qué riesgos podrían surgir. Entre las herramientas previstas están el apoyo en la evaluación de jugadores, equipos y partidos; la predicción de resultados y de eventos dentro del juego (por ejemplo, goles esperados, asistencias esperadas, saques de esquina, pases clave y tácticas del rival); el seguimiento de la carga de trabajo de los jugadores; la detección y predicción de lesiones; y la búsqueda de talento.
En el torneo, los entrenadores combinarán la IA con datos tradicionales para planificar cada encuentro: decidir qué virtudes del adversario neutralizar y qué debilidades explotar.
De la misma manera, los equipos de alto rendimiento usarán la IA para supervisar la salud y el bienestar de los futbolistas y anticipar posibles lesiones.
La tanda de penales es un ejemplo claro de influencia directa de la IA: los equipos analizarán datos históricos y patrones para orientar las decisiones tanto de los lanzadores como de los porteros.
Una ventaja importante es la velocidad de los análisis. Procesos que antes tomaban días de trabajo manual ahora pueden completarse en horas e incluso aplicarse a plantillas completas.
Si un partido se define desde los doce pasos, es muy probable que la IA haya influido en el lanzamiento o en la atajada decisiva.
LOS ARBITROS
Los árbitros también recibirán apoyo técnico basado en IA.
La tecnología de fuera de juego semiautomática introducida en 2022 evolucionará con avatares 3D de cada jugador generados por IA. Esto busca ofrecer dimensiones corporales más precisas para mejorar la exactitud de las decisiones arbitrales.
Además, esos avatares servirán para presentar las revisiones del VAR de forma más atractiva para los aficionados: en lugar de figuras genéricas, se mostrarán representaciones realistas que incluyen rasgos faciales, equipación e incluso peinados de los jugadores.
Otra innovación será la visión del árbitro: cámaras corporales estabilizadas por IA que capturan el juego desde la perspectiva arbitral y mejoran la experiencia inmersiva para el público.
FUERA DEL CAMPO
La IA también se aplicará a la gestión de multitudes y a la logística de los estadios.
La FIFA ha desarrollado un Centro de Comando de Inteligencia que integrará datos de partidos, sedes y cadenas de televisión, junto con modelos digitales de los estadios, para monitorear y prever el comportamiento del público.
El propósito es anticipar y controlar problemas asociados a aglomeraciones, como cuellos de botella y flujos inseguros de asistentes.
LOS RIESGOS
Aunque la IA plantea numerosos beneficios, conviene gestionar cuidadosamente diversos riesgos.
Una preocupación central es la mala calidad de los resultados y la pérdida de competencias y empleos humanos si la IA sustituye decisiones en lugar de apoyarlas. Los equipos deben garantizar que la IA complemente y no reemplace el juicio humano.
La privacidad y la seguridad de los datos son críticas: existe el riesgo de filtraciones o accesos no autorizados que podrían exponer información sensible. Además, el uso de IA en seguridad y gestión de multitudes podría abrir la puerta a ciberataques con consecuencias graves.
La desigualdad también es un problema potencial: los equipos con más recursos podrían disponer de herramientas más avanzadas y obtener ventajas competitivas.
Para mitigar eso, la FIFA ha lanzado Football AI Pro, una herramienta de IA disponible para todos los equipos. Este modelo de lenguaje específico para el fútbol ofrece análisis pre y pospartido y acceso a más de 2.000 métricas, con la intención de proporcionar un nivel básico de soporte de IA a todas las selecciones. Queda por ver cuántas la adoptarán realmente.
Otro riesgo es la homogeneización táctica: si todos siguen recomendaciones similares generadas por IA, los partidos podrían volverse más previsibles.
También es probable el uso malintencionado de la IA: estafas con venta de entradas mediante imágenes generadas artificialmente, deepfakes, sitios fraudulentos y correos de phishing. Los aficionados deberán extremar las precauciones.
HASTA EN LA SOPA
La inteligencia artificial se está consolidando como una pieza clave en el deporte de alto rendimiento. Se empleará a lo largo del torneo para preparar, optimizar el rendimiento y acelerar la recuperación de los jugadores.
Si bien la IA podría ampliar la brecha entre naciones con distintos recursos, también tiene el potencial de ofrecer a equipos más pequeños nuevas ventajas tácticas y analíticas.
¿Será 2026 el año en que la IA ayude a ganar un Mundial? No veremos a un agente de IA marcar un gol ni a un entrenador robot dirigiendo el partido, al menos por ahora, pero es muy probable que el equipo campeón haya recurrido a herramientas de IA en algún momento de su preparación.
Y sobre quién ganará, siempre podemos consultarlo con la propia IA.
Profesor de Factores Humanos, Universidad de Sunshine Coast.


