El presidente ruso, Vladimir Putin, encabezará a partir de este miércoles una cumbre con líderes del Sudeste Asiático en Kazán, en el centro de Rusia, en un contexto de presión por parte de potencias occidentales para que Moscú ponga fin a su ofensiva militar en Ucrania.
El encuentro reunirá a representantes de los 11 países de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) y conmemorará 35 años de cooperación entre Rusia y el bloque, informó el Kremlin. La jornada principal de trabajo será el jueves en la capital de la república de Tartaristán, a unos 700 kilómetros al este de Moscú.
La cumbre se celebra mientras los líderes del Grupo de los Siete (G7) se reúnen en Francia, con los conflictos en Ucrania y en Medio Oriente como asuntos centrales de la agenda.
Desde el inicio de la ofensiva rusa en Ucrania en febrero de 2022, Moscú ha intensificado sus esfuerzos por ampliar sus vínculos políticos y económicos con países asiáticos, un giro que ganó importancia estratégica ante las sanciones impuestas por Estados Unidos, la Unión Europea y otros aliados occidentales.
Según el Kremlin, los mandatarios discutirán cuestiones internacionales y regionales y debatirán nuevas metas para la cooperación entre Rusia y la ASEAN en áreas como seguridad, comercio, inversión y asistencia humanitaria.
“La reunión permitirá intercambiar puntos de vista sobre problemas globales y regionales”, señaló Moscú al presentar los objetivos del encuentro, que también abordará nuevas iniciativas de cooperación entre ambas partes.
Entre los asistentes figuran los primeros ministros de Tailandia, Vietnam, Camboya, Laos, Malasia y Singapur; Filipinas estará representada por el presidente Ferdinand Marcos. También participará una delegación de Myanmar, país gobernado por una junta militar desde el golpe de Estado de 2021 y que mantiene estrechos vínculos con Rusia.
La economía rusa encontró en Asia uno de sus principales mercados alternativos tras el endurecimiento de las sanciones occidentales. Moscú reorientó, en particular, sus exportaciones energéticas hacia la región, con el petróleo como producto clave.
En ese marco, el primer ministro de Malasia, Anwar Ibrahim, prevé abordar el suministro energético durante la cumbre. Según la agencia nacional de noticias de su país, busca discutir mecanismos para garantizar que “los suministros de petróleo puedan seguir llegando” a Malasia.
Los países asiáticos también experimentaron efectos por las recientes tensiones en Oriente Medio, que afectaron los mercados energéticos internacionales y generaron preocupación sobre la estabilidad de los suministros.
Moscú, por su parte, afronta desafíos económicos internos vinculados al esfuerzo de guerra: después de cuatro años con una economía orientada al conflicto, el país registra alta inflación, escasez de mano de obra y elevados costos de financiamiento.
En el frente militar, el avance de las fuerzas rusas en Ucrania perdió ritmo este año, mientras Kiev aumentó los ataques sobre territorio ruso, incluidos objetivos en Tartaristán, la región anfitriona de la cumbre.
La reunión en Kazán coincide además con nuevas presiones de Washington. Durante la cumbre del G7 en Francia, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, instó al Kremlin a alcanzar un acuerdo para poner fin a la guerra: “Moscú debería llegar a un acuerdo”, dijo Trump en un encuentro con el presidente ucraniano, Volodimir Zelensky.
El mandatario estadounidense también anticipó nuevas medidas contra las exportaciones energéticas rusas, argumentando que “pronto podremos hacerlo porque el petróleo ahora está fluyendo” a través del estrecho de Ormuz tras un acuerdo con Irán para poner fin a la guerra en Oriente Medio.
Estados Unidos había aplicado y luego prorrogado una exención de sanciones para cargamentos de petróleo ruso que ya estaban en tránsito marítimo, una medida que generó inquietud entre varios aliados europeos.
Putin ha rechazado en reiteradas ocasiones propuestas de conversaciones directas con Zelensky. El líder ruso sostiene que Moscú busca controlar por la fuerza la región oriental ucraniana de Donbás, uno de los objetivos militares principales del Kremlin.
(Con información de AFP)


