Donald Trump advirtió este viernes a Irán con posibles represalias militares si no se firma un acuerdo definitivo en un plazo de 60 días, y declaró haber logrado una victoria significativa sobre Teherán tras una campaña que, según dijo, destruyó su armada, su fuerza aérea y sus sistemas de defensa antiaérea.
Estas declaraciones se produjeron durante la presentación del nuevo Air Force One, donado por Qatar, y en una entrevista con Axios. Trump afirmó que Estados Unidos tiene “el mayor poder militar del mundo” y aseguró que en pocos días se neutralizaron la mayoría de las capacidades militares iraníes.
Tras la firma de un acuerdo provisional, el presidente fijó un plazo de dos meses para concluir un trato definitivo y advirtió que, si no se llega a un entendimiento en 60 días, se tomarán medidas que no serán del agrado de Irán; no obstante, indicó que no espera que la situación llegue a ese punto.
Trump señaló que una escalada afectaría el tráfico petrolero por el estrecho de Ormuz, y explicó que los propietarios de buques evitarían transitar por la zona si hay amenazas de misiles o minas, lo que, en su opinión, podría desencadenar consecuencias económicas globales.
El presidente añadió que pidió personalmente al presidente chino Xi Jinping que China se abstuviera de intervenir en el conflicto, y aseguró que Xi aceptó su solicitud. Destacó además la dependencia energética de China respecto al estrecho de Ormuz.
Describió las operaciones como la destrucción de la fuerza aérea iraní, la eliminación de sistemas antiaéreos y la imposición de un bloqueo naval que, según él, impidió el paso de embarcaciones. También comentó que Pakistán le solicitó que detuviera los ataques por su cercanía geográfica con Irán.
Trump interpretó los resultados como un cambio de facto en el gobierno iraní, afirmando que ahora hay actores menos radicales que antes. Añadió que la bolsa estadounidense se ha mantenido al alza y que los precios del petróleo han regresado a niveles anteriores al conflicto, y reiteró su convicción de que Irán no obtendrá un arma nuclear.
Las conversaciones previstas entre Washington y Teherán en Suiza fueron canceladas debido al recrudecimiento de los combates en el Líbano, lo que introduce incertidumbre sobre el calendario de las negociaciones y la posible reapertura del estrecho de Ormuz. En su red social Truth Social, Trump publicó que no se reunirán por desesperación y afirmó que dejarán correr los 60 días sin entregar dinero a Irán.
Paralelamente, Trump pasará el fin de semana en Camp David, acompañado por su familia con motivo del Día del Padre. Un funcionario de la Casa Blanca confirmó que el presidente mantendrá reuniones de política durante la estancia; será su segunda visita a ese lugar desde que retomó la presidencia.
Habitualmente, Trump elige sus propiedades privadas —Mar-a-Lago en Florida y su club de golf en Bedminster, Nueva Jersey— para los fines de semana. Su preferencia por esos recintos ha marcado la mayor parte de sus estancias fuera de Washington.
La anterior visita de Trump a Camp David fue en junio de 2025, cuando reunió allí a altos mandos militares y asesores de política exterior para tratar asuntos como las protestas migratorias en California, la situación con Irán y la guerra en Gaza.


