Lo sucedido en las últimas horas con Lionel Messi y su familia generó sorpresa y malestar. En Luzu TV se produjo un episodio con Florencia Peña que muchos consideraron grave, y se cuestionó a Nicolás Occhiato por la demora en emitir una respuesta pública.
Tras la afirmación errónea de la actriz sobre la salud de Jorge Messi, la atención se centró en Peña y en Occhiato. El debate no solo fue sobre el contenido de la información, sino también sobre el estilo y las formas que predominan en algunos programas y transmisiones por streaming; varios señalaron una actitud que describieron como soberbia.
En el programa Desayuno Americano se trató el tema y se analizó el impacto del escándalo en Luzu. Además de admitir que hubo exceso de confianza por parte del equipo, los conductores comentaron que mantuvieron comunicación con la familia de Lionel Messi, que compartió una percepción similar sobre el episodio.
“Para comunicar, para informar, las redes deben existir. Las fuentes existen, después nos podemos equivocar, las fuentes nos pueden fallar. Pero hay redes”, explicó el periodista Darío D’Amore al aire, remarcando la importancia de corroborar datos y de la responsabilidad informativa.
EL ENOJO DE LA FAMILIA DE MESSI CON LUZU TV Y NICO OCCHIATO
Una opinión expresada por una colaboradora del ciclo desembocó en el conflicto: “A mí me da la sensación, y me pasa ya hace rato, sobre todo en Luzu, que hay un tono de soberbia y de liviandad; en la era de la digitalización, lo banal termina primando y todo parece dar igual. Está bueno reivindicar la tarea del periodismo”, señaló la persona en cuestión, subrayando la necesidad de mayor seriedad.
Ese análisis fue el punto de partida para que D’Amore relatara al aire lo que le comunicó la familia de Messi: coincidieron en calificar la actitud como “soberbia”, la palabra que, según dijeron, resume su molestia por lo ocurrido.


