Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán en Bürgenstock, Suiza, registraron “grandes avances” en las primeras horas del diálogo, según declaró el vicepresidente estadounidense JD Vance, que encabeza la delegación norteamericana. El encuentro, iniciado el domingo, busca poner fin a la guerra en Oriente Medio y concretar un memorando de entendimiento alcanzado días antes por ambas partes.
En una comparecencia ante la prensa junto al primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, y al primer ministro de Catar, Mohamed bin Abdulrahmán, ambos mediadores en el proceso, Vance calificó la reunión de “histórica” y mostró confianza en el avance de las conversaciones. “Ya hemos logrado grandes avances en las últimas horas y espero que consigamos progresos adicionales en el tiempo previsto para las conversaciones”, afirmó.
El vicepresidente estadounidense señaló que el mandato del presidente está marcado por la ofensiva israelí en el sur del país y los combates con el grupo Hezbollah. Vance reconoció que la situación es “bastante más tranquila” que en meses anteriores, aunque admitió que “queda tela que cortar”.
Vance explicó que el proceso es complejo y sujeto a cambios constantes. Subrayó los progresos al comparar distintos plazos: “Si comparamos la situación de hace tres meses con la de hace tres semanas, se ha avanzado mucho. Si comparamos la situación de hace tres semanas con la de hace tres días, se ha avanzado aún más”. Reiteró además que el presidente Trump mantiene el compromiso de lograr un alto el fuego regional: “Todos trabajamos por la paz regional aunque existan, por supuesto, desacuerdos sobre cómo alcanzarla”.
El acuerdo marco firmado entre Teherán y Washington el miércoles pasado establece un periodo de 60 días para concretar un pacto definitivo. Desde su firma han surgido obstáculos, principalmente por la exigencia de Irán de incluir un alto el fuego inmediato en Líbano entre Israel y Hezbolá como parte de las negociaciones. En respuesta a la continuidad de los bombardeos israelíes, Teherán anunció el cierre del estrecho de Ormuz, un punto clave para el comercio global de hidrocarburos.
El sábado, al menos 30 personas murieron en el este y el sur del territorio libanés como consecuencia de los ataques. La calma se restableció al final del día, tras la orden del ejército israelí de cesar los enfrentamientos con Hezbolá, según informó Europa Press.
La cumbre diplomática, que reúne a delegaciones de Estados Unidos, Irán, Pakistán y Catar, busca consolidar un marco de entendimiento para avanzar en la desescalada de los conflictos regionales y en la resolución de las diferencias sobre el programa nuclear iraní. Las delegaciones llegaron al hotel Bürgenstock la mañana del domingo y las rondas de conversaciones continuarán en los próximos días.


