Gustavo Álvarez dejó de ser el entrenador de San Lorenzo, una decisión que representa un nuevo golpe deportivo para el club de Boedo y obliga a la dirigencia a iniciar la búsqueda de un técnico.
Tras su salida, Walter Perazzo asumirá como entrenador interino del plantel profesional hasta que la dirigencia designe a un reemplazante definitivo para lo que resta de la temporada.
La determinación llega pocas semanas después de que la nueva estructura del fútbol profesional —encabezada por Perazzo, Guillermo Franco y Martín Saric— lo había respaldado; ese grupo se reunió con el entrenador para analizar el proyecto a futuro.
No obstante, el panorama cambió y el ciclo de Álvarez llegó a su fin en un contexto institucional y deportivo sensible, ya que el club atraviesa una etapa de reorganización tras el recambio dirigencial.
Desde su debut, el 25 de marzo con el empate 1-1 ante Deportivo Riestra, hasta la eliminación por Copa Sudamericana frente a Recoleta de Paraguay el 26 de mayo, Álvarez dirigió 13 partidos. Su gestión sufrió varios desencuentros con la llegada de Marcelo Culotta y la nueva Comisión Directiva, que terminaron precipitando su salida.


