11 de abril de 2026
Buenos Aires, 20 C

Libros sin límites

El mundo de los libros sin límites. Tiflonexos es una organización sin fines de lucro que administra Tiflolibros, la primera biblioteca digital en español para personas con discapacidad visual; dispone de 84.000 ejemplares accesibles y cuenta con lectoras y lectores en más de 50 países. El año pasado registró 139.000 descargas y utiliza inteligencia artificial para mejorar la experiencia de lectura y ofrecer herramientas que favorecen la autonomía diaria.

La iniciativa nació a fines de la década de 1990 en Buenos Aires, en un momento en que el acceso digital todavía era incipiente y la idea de que una persona ciega pudiera leer el mismo material que sus pares resultaba difícil de imaginar.

Lo que empezó como un trabajo manual de digitalización —escanear páginas y convertirlas a texto accesible— se consolidó en una plataforma que hoy ofrece contenidos en español y llegó a usuarios en 52 países.

La importancia de Tiflonexos no se mide solo por la cantidad de archivos, sino por su impacto social. En el último año incorporó más de 5.000 títulos y registró 139.000 descargas. La organización recibió usuarios de regiones tan diversas como Egipto, Marruecos, India e Israel, y extendió su alcance a países africanos de habla hispana como Guinea Ecuatorial y a Níger. Esta expansión se apoya en acuerdos internacionales que permiten el intercambio transfronterizo de libros accesibles con fines no comerciales destinados a personas con discapacidad.

AUTONOMÍA

La irrupción de la inteligencia artificial ha sido un avance relevante para la organización. Las voces sintéticas han mejorado en naturalidad, lo que facilita la adaptación de quienes pierden la vista y no están familiarizados con lectores de pantalla tradicionales.

La IA también ha permitido automatizar procesos que antes demandaban mucho trabajo humano. Gracias a convenios con entidades como la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos y la Fundación Braille del Uruguay, la colección incluye audiolibros grabados por personas, ampliando el formato de los recursos disponibles. De los 84.000 títulos disponibles, alrededor de 1.800 son audiolibros grabados, y hay varios miles más pendientes de incorporar mediante acuerdos con distintas instituciones.

Además, las aplicaciones basadas en IA facilitan otras tareas cotidianas. Por ejemplo, permiten describir imágenes o identificar el estado de objetos domésticos a partir de una fotografía, lo que contribuye a la independencia en el hogar.

EDUCACIÓN INCLUSIVA

Uno de los proyectos centrales de Tiflonexos es el de Libros Escolares Accesibles, que busca que los niños con discapacidad visual dispongan de sus manuales al mismo tiempo que sus compañeros. Su cofundador recuerda la desventaja de no contar con materiales accesibles en su infancia, cuando dependía de otros para acceder a los contenidos escolares.

La organización sostiene que la inclusión escolar es posible y que, en muchos casos, los prejuicios provienen más de la escuela o del profesorado que de los propios niños. Estadísticamente, indican que entre el 0,3% y el 0,5% de los menores presenta discapacidad visual, por lo que en cada escuela debería haber al menos una o dos personas en esta situación; sin embargo, la falta de apoyos y recursos impide su visibilidad y permanencia.

A pesar de los progresos, persisten obstáculos derivados de la fragmentación del sistema educativo y de la escasez de financiamiento público sostenido. La organización depende en gran medida de donaciones y de proyectos puntuales, ya que no se logró todavía una adhesión estable por parte de los ministerios de educación para garantizar la accesibilidad de los libros escolares.

En la práctica, Tiflonexos funciona con recursos limitados: las aportaciones de usuarios cubren aproximadamente el 10% del presupuesto, y el resto proviene de convocatorias de financiamiento, capacitaciones a empresas y servicios de asesoría en accesibilidad digital a plataformas comerciales.

Un alivio importante llegó en 2022 cuando la Biblioteca del Congreso de la Nación cedió un espacio para la sede de la organización, reduciendo gastos de alquiler y servicios. Desde allí se atienden consultas y se ofrece acceso a la biblioteca, que también es utilizada por personas con dislexia que combinan lectura digital y audio sincronizado.

RED DE CONTENCIÓN

Más allá de la plataforma, Tiflonexos sostiene una red humana que articula a cerca de 12.000 usuarios activos y más de 500 instituciones. La organización organiza actividades como viajes de turismo accesible cada dos años, experiencias pensadas para fomentar la autonomía y el intercambio entre participantes.

Entre las historias de impacto, figura la transformación de una persona de San Luis que, tras participar en un viaje organizado por la entidad, recuperó confianza para salir solo y se convirtió en un referente local en materia de inclusión.

También hay relatos de jóvenes que crecieron leyendo los materiales digitalizados por la asociación y que valoran el acceso a una oferta lectora amplia como un factor clave en su crecimiento personal y académico.

De cara al futuro, Tiflonexos busca ampliar su alcance: actualmente llega a menos del 1% de las personas con discapacidad visual en América Latina. Su objetivo es reducir la carga administrativa y de búsqueda de recursos para dedicar más esfuerzo a mejorar y ampliar la biblioteca.

En definitiva, Tiflonexos funciona como una herramienta práctica y una propuesta social que apunta a eliminar barreras. Aunque hoy el acceso y la autonomía para personas con discapacidad visual han mejorado respecto de hace 25 años, la organización subraya que el derecho a leer, estudiar y ser independiente requiere trabajo continuo y políticas que garanticen la accesibilidad.

Artículo anterior

Inter Miami vence a New York Red Bulls con Messi titular

Artículo siguiente

Detienen en Constitución a miembro de la banda de falsos tenistas con pedido de captura internacional

Continuar leyendo

Últimas noticias

Menos colectivos en AMBA