Omán anunció la creación de un corredor marítimo temporal en el estrecho de Ormuz para facilitar el tránsito de buques comerciales en el contexto de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán.
La medida, coordinada con la Organización Marítima Internacional (OMI), busca preservar el paso por una vía estratégica para el comercio global de petróleo y gas.
El Ministerio de Transporte, Comunicaciones y Tecnología de la Información de Omán comunicó la decisión, subrayando la importancia del estrecho para la economía mundial y su adhesión a las normas internacionales de navegación.
En el comunicado, Omán indicó que el objetivo es garantizar la libertad de tránsito “sin imponer ningún peaje”, aludiendo al debate reciente sobre el control de la ruta y la posibilidad de cobrar a los buques.
“El Sultanato de Omán, en coordinación con la OMI, está proporcionando un corredor de tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz”, señaló el gobierno. Añadió que la medida se adopta de conformidad con el derecho internacional y el derecho del mar para asegurar la libre navegación sin tasas.
Las autoridades informaron que las embarcaciones que deseen utilizar el corredor deben coordinar previamente con la OMI y ceñirse a las coordenadas acordadas entre la agencia de la ONU y el gobierno omaní.
El anuncio llega en un momento sensible para la navegación en la región: el estrecho de Ormuz conecta el Golfo Pérsico con el océano Índico y es un punto clave para las exportaciones energéticas. Cerca de una quinta parte del petróleo comercializado mundialmente suele transitar por allí.
La iniciativa de Omán se enmarca además en esfuerzos internacionales para estabilizar la zona tras el conflicto que involucró a Estados Unidos, Israel e Irán y que afectó al tráfico marítimo y a los mercados energéticos.
La OMI confirmó el lanzamiento de una operación para evacuar a más de 11.000 marinos afectados por las restricciones de navegación y las consecuencias del conflicto. Su secretario general, Arsenio Domínguez, explicó que el plan se desarrolla en coordinación con los países ribereños y con actores del sector marítimo internacional.
La decisión de Omán también coincide con las conversaciones en curso entre Washington y Teherán, orientadas a acordar un marco más amplio tras la firma de un memorando de entendimiento la semana pasada.
Ese memorando abrió un plazo de negociación de 60 días para tratar asuntos relacionados con el programa nuclear iraní, las sanciones económicas y la seguridad regional.
Paralelamente, persisten discrepancias sobre la gestión futura del estrecho: el régimen iraní había señalado que revisaba la administración de la vía junto con Omán y evaluaba aspectos operativos y financieros vinculados a los servicios a los buques.
Desde Estados Unidos, el secretario de Estado, Marco Rubio, rechazó cualquier posibilidad de imponer cobros a las embarcaciones.
“Ningún país tiene permitido cobrar peajes o tasas en una vía navegable internacional”, afirmó durante una visita a Emiratos Árabes Unidos, y Omán reiteró que su esquema de tránsito busca garantizar la navegación conforme a las reglas internacionales y contribuir a la estabilidad de esta ruta esencial para el suministro energético mundial. Mientras continúan las negociaciones diplomáticas, el corredor temporal pretende reducir riesgos para la navegación y ofrecer mayor previsibilidad a las compañías que operan en la región.


