Con la clasificación de la Selección a dieciseisavos del Mundial 2026, muchos argentinos mostraron mayor interés en viajar a Estados Unidos para ver los partidos, pese al alto costo que implica. Esto eleva la demanda de divisas, aunque, frente a los egresos habituales del verano, la presión cambiaria no se considera significativa.
La consultora Qualy estimó que viajarán unas 45.500 personas, tomando como base las 35.000 que fueron a Qatar 2022 (equivalente al 1,5% de las salidas aéreas de ese año) y proyectando un aumento del 30% por el crecimiento del turismo emisivo y la relativa cercanía con EEUU.
El gasto promedio por viajero se ubicaría en torno a USD 10.000, en línea con los paquetes mayoristas que incluyen alojamiento, traslados e impuestos, sin considerar los pasajes aéreos.
Así, la demanda adicional de dólares se estimaría en unos USD 455 millones. Qualy apunta que parte del gasto del Mundial reemplaza —y no se suma a— el gasto turístico habitual de las vacaciones de invierno, lo que atenúa el impacto neto.
La consultora añadió que, si el déficit turístico anual estimado para 2026 ronda los USD 7.000 millones, el torneo representaría aproximadamente el 6% de ese total.
Qualy también destacó que en los primeros cinco meses del año las salidas de turistas residentes cayeron 12,4% interanual, por la pérdida de poder adquisitivo de un amplio sector de la población, motivo por el cual operadores y agencias reportaron ventas inferiores a las esperadas.
El triunfo en los dos primeros partidos alivió la situación: según Despegar, las consultas para viajar a Miami crecieron un 300% tras la confirmación del primer puesto en la fase de grupos.
El economista Marcos Cohen Arazi, del IERAL, calculó que la salida de dólares por el campeonato podría ubicarse entre USD 200 y USD 450 millones, dependiendo de la expectativa que generen los hinchas en la etapa de eliminación directa.
Como contexto, Cohen Arazi señaló que en el verano el turismo emisivo bajó cerca de 12% en cantidad de viajeros, pero el egreso de divisas no cayó en la misma proporción porque el gasto medio por persona aumentó más del 10%.
“Son reajustes microeconómicos que también inciden en el marco del Mundial: quienes asisten suelen tener un gasto medio elevado por distancias internas, encarecimiento del alojamiento, valor de las entradas, etc.”, explicó.
En términos de presión cambiaria, añadió, el gasto del Mundial es un componente adicional pero no tan relevante frente a otras partidas, como las importaciones de bienes —que el último mes sumaron alrededor de USD 6.000 millones— o la compra neta de billetes por parte de personas físicas, estimada en unos USD 2.000 millones. Además, señaló que el BCRA ha fortalecido sus reservas en lo que va del año.
El BCRA registró un balance cambiario positivo en el primer cuatrimestre de 2026, según Quantum Finanzas, que proyecta una mejora para todo el año respecto de 2025. La cuenta corriente quedó equilibrada gracias a un superávit comercial de bienes de USD 8.656 millones, frente a un déficit de USD 4.656 millones en el mismo período del año anterior. Ese saldo favorable se vio compensado por mayores pagos de intereses de la deuda y transferencias de utilidades.
La cuenta capital y financiera mostró un superávit de USD 1.252 millones, inferior al del año previo, aunque la inversión extranjera casi se duplicó.
Por último, la formación de activos externos, especialmente por atesoramiento en dólares, alcanzó USD 9.006 millones, lo que refleja un proceso sostenido de dolarización.


