Las criptomonedas son activos digitales que han crecido notablemente en los últimos años. Su expansión responde a varios factores, entre ellos la decisión de algunos gobiernos de reconocerlas como medio de pago, aunque también han registrado fuertes caídas, como el episodio conocido como el “criptoinvierno”.
A pesar de esa volatilidad, cada vez más personas adquieren criptomonedas buscando invertir en activos que perciben como seguros o rentables a corto y largo plazo.
Comprar o invertir en criptodivisas puede ser más sencillo de lo que parece. Al ser monedas virtuales, su gestión se realiza mediante carteras o monederos digitales; a diferencia del dinero físico, no tienen soporte tangible.
El precio de las criptomonedas hoy
Esta es la cotización de las criptodivisas más destacadas en este momento.
Bitcoin cotiza a 59.431,07 dólares, con una variación de -1,176% en las últimas horas.
Ethereum registra un movimiento de -1,29% en las últimas 24 horas y su precio se ubica en 1.589,44 dólares.
TetherUs se mantiene en 1 dólar, con un cambio de 0,01% en el último día.
BNB tiene un valor de 551,37 dólares, con un cambio de 0,12%. Litecoin cotizó a 42,74 dólares, tras una variación de 0,6533011.
Dogecoin, impulsado en parte por el interés mediático de figuras como Elon Musk, tiene un valor de 0,07 dólares y mostró un cambio de -1,07% en las últimas 24 horas.
Qué pasa con las criptodivisas
Tras el “criptocrash” o “criptoinvierno” de mayo de 2022, que evidenció la alta volatilidad de estas monedas, se observa un periodo de relativa estabilidad.
Bitcoin, Ethereum y BNB han mostrado variaciones más moderadas; por ejemplo, a inicios de agosto presentaron cambios inferiores al 2%.
Un desarrollo relevante es el aflojamiento de restricciones en China, con señales de que Hong Kong podría permitir un uso más amplio de criptomonedas.
Además, la plataforma PayPal lanzó su propia stablecoin, PayPal USD (PYUSD), respaldada por depósitos en dólares, bonos del Tesoro estadounidense a corto plazo y activos equivalentes.
PayPal indicó que permitirá transferencias a monederos digitales de terceros y facilitará la integración con exchanges centralizados y descentralizados, buscando su uso en Finanzas Descentralizadas (DeFi). Esto podría impulsar su adopción en entornos Web3.
Criptomonedas en Latinoamérica
Criptomonedas en México: el Banco de México (Banxico) ha señalado que las instituciones del sistema financiero nacional no deben usar ni permitir operaciones mediante este medio de pago.
En México, el empresario Ricardo Salinas Pliego ha mostrado interés en las criptomonedas y ha afirmado que varios de sus negocios, incluido su banco en el futuro, aceptarán bitcoin; ya hay al menos una de sus tiendas que lo hace.
Criptomonedas en Perú: el Banco Central de Reserva del Perú (BCR) ha advertido que no pretende apresurarse en regular las criptomonedas debido a su inestabilidad. No obstante, recientemente el presidente del BCR indicó que trabajan en un proyecto de moneda digital propia.
Criptomonedas en Colombia: existen más de 500 establecimientos que aceptan pagos en criptodivisas. Según el informe de Finder, Colombia ocupa el puesto 14 entre 26 países en adopción de criptomonedas.
Criptomonedas en Centroamérica: en El Salvador, el bitcoin, que en septiembre de 2021 fue declarado moneda de curso legal, perdió oficialmente ese estatus en enero de 2025 tras una reforma aprobada por la Asamblea Legislativa. La modificación de la Ley Bitcoin, promovida por el gobierno del presidente Nayib Bukele y respaldada por la mayoría oficialista, marca el fin de la política que había colocado al país en el centro del debate sobre criptomonedas.
¿Cómo crear una criptomoneda?
Al crear una criptomoneda es fundamental decidir primero si se quiere una moneda (coin) o un token. Una moneda requiere su propia blockchain; un token se emite sobre una blockchain existente.
Según Binance, crear una moneda suele demandar un equipo amplio de desarrolladores y especialistas. En cambio, un token puede generarse con conocimientos técnicos y, en muchos casos, en minutos usando redes como Ethereum o BNB.
Los costos, el tiempo de desarrollo y los recursos necesarios dependen de la opción elegida. Para tokens es posible reutilizar código existente o contratar servicios que generan el token.
Antes de crear una criptomoneda conviene evaluar su utilidad y la normativa aplicable.
Si se opta por desarrollar una moneda propia, hay que seleccionar la blockchain, elaborar un plan sobre su funcionamiento y diseñar la arquitectura de nodos y la interfaz de usuario.


