Moscú anunció este sábado que responderá a los ataques ucranianos y afirmó haber derribado más de 500 objetivos aéreos, en su mayoría drones, además de 10 misiles Flamingo procedentes de Kiev.
“El intento del líder ucraniano Volodimir Zelensky de causar daños a objetivos civiles en la Federación Rusa no quedará impune por parte de las fuerzas armadas rusas”, indicó el Ministerio de Defensa de Moscú en un breve comunicado.
Más temprano, Zelensky informó que las Fuerzas de Defensa de Ucrania lanzaron una nueva ofensiva contra infraestructura petrolera portuaria rusa, cuyo funcionamiento aporta ingresos al esfuerzo bélico del Kremlin, y que lograron impactos en Kronstadt, señalado por el presidente como un objetivo militar relevante.
“Anoche, nuestras operaciones ucranianas de largo alcance contra Rusia por esta guerra alcanzaron objetivos cerca de San Petersburgo”, escribió el mandatario en X, tras la confirmación del gobernador Alexandr Beglov sobre daños en una terminal.
El comunicado añadió que las defensas antiaéreas repelieron un ataque con drones en San Petersburgo y la región de Leningrado, y que el golpe afectó una terminal petrolera en el distrito de Kirovski de la ciudad. También señaló que los servicios públicos y los equipos de emergencia trabajaron toda la noche para atender las consecuencias de un ataque con misiles en Bélgorod.
Zelensky detalló que la distancia desde la frontera de Ucrania hasta el objetivo supera los 850 kilómetros y agradeció a quienes contribuyeron a la precisión de las operaciones y a la ejecución de este plan de largo alcance.
“Mi agradecimiento a todos los que están asegurando la precisión de Ucrania y llevando a cabo nuestro plan de sanciones de largo alcance. ¡Gloria a Ucrania!”, expresó el jefe de Estado.
En las imágenes difundidas en redes sociales se observa el lanzamiento de drones en dirección a la infraestructura petrolera y, en otros videos, columnas de humo saliendo de la terminal afectada.
Los ataques ucranianos eliminaron cerca del 43% de la capacidad de refinación de petróleo de Rusia
Paralelamente, la administración ucraniana afirmó que sus ataques de largo alcance han dejado fuera de servicio cerca del 43% de la capacidad de refinación de petróleo de Rusia, en el marco de una estrategia destinada a debilitar la maquinaria bélica del Kremlin.
Según un comunicado difundido por el Estado Mayor General de Ucrania en Telegram, los bombardeos lograron paralizar un “récord” en la infraestructura petrolera rusa.
El Estado Mayor precisó que “como resultado de los ataques, ha quedado fuera de servicio el 42,74% de la capacidad total proyectada de refinación de petróleo de Rusia”. En el último mes, las fuerzas ucranianas habrían atacado ocho refinerías en territorio ruso.
El informe añadió que más de 60 tanques de almacenamiento fueron destruidos o sufrieron daños críticos; del total, el 58% contenía productos petrolíferos refinados y el 42% petróleo crudo.
Las autoridades ucranianas sostienen que estas acciones han ocasionado pérdidas económicas significativas para Rusia.
Desde agosto de 2025, el Estado Mayor reportó que “las pérdidas acumuladas del sector han alcanzado los 13.500 millones de dólares”.
Según el comunicado, la ofensiva ucraniana ha provocado una crisis de combustible, una reducción de la producción y repetidos aplazamientos en la reparación de instalaciones dañadas, atribuidos a la dificultad para obtener repuestos y equipos necesarios.

