La familia de Manuel Ibero, concursante de Gran Hermano Generación Dorada (Telefe), aclaró públicamente que no existe una relación de amistad o complicidad entre él y los rugbiers condenados por el asesinato de Fernando Báez Sosa. Contrariamente a las versiones que circularon en redes, la familia indicó que Manuel también fue víctima de violencia por parte de ese grupo.
El hermano de Manuel dio detalles en La Linterna, el programa conducido por Laura Ubfal en Bondi Live, y explicó que “uno de los condenados le pegó una piña en la cabeza y en la rodilla”. Relató además que en ese momento Manuel asistió a una fiesta de Navidad con muletas, tras una operación de ligamentos cruzados, y que el golpe lo dejó inconsciente.
La información surgió durante una discusión en el programa sobre los límites del juego en el reality y el impacto de las versiones falsas en redes sociales. Flor Cabrera mencionó que Manuel había contado dentro de la casa haber tenido “un altercado” con los agresores, y el hermano confirmó y amplió esa versión.
Tanto Manuel como los rugbiers condenados son de Zárate, lo que generó especulaciones en redes. También se difundió que el hermano del participante seguía una cuenta de apoyo a los detenidos; la familia aclaró que ese dato, de ser cierto, no implica vinculación alguna entre Manuel y los condenados.
Mediante un comunicado publicado en las cuentas de Manuel, la familia rechazó categóricamente cualquier asociación. Señalaron que Manuel “nunca jugó al rugby” y advirtieron que conocer o seguir en redes a alguien de la misma ciudad no constituye una relación de amistad ni responsabilidad compartida. El texto subrayó que difundir versiones sin fundamento y aprovechar una tragedia para desacreditar a alguien es un daño innecesario.
Ubfal aclaró en el programa que la intención no era proteger la posición de Manuel en el juego —actualmente en placa de eliminación— sino evitar que una familia ya golpeada por el dolor sea puesta nuevamente en el centro de una polémica mediática. Nenu López, identificada como amiga de la exnovia de Fernando, coincidió en que no deben mezclarse los temas para preservar el respeto hacia la víctima y su familia.
El comunicado familiar concluyó con una advertencia: “No todo vale. Hay límites que nunca deberían cruzarse”. La familia remarcó que las acusaciones injustas dañan a Manuel y a sus seres queridos y, además, reavivan el dolor de los allegados de la víctima, por lo que pidieron respeto y responsabilidad en la difusión de información.
El crimen de Fernando Báez Sosa ocurrió en enero de 2020 en Villa Gesell y generó conmoción en la Argentina. Los rugbiers condenados son oriundos de Zárate, la misma ciudad donde creció Manuel Ibero; esa coincidencia geográfica alimentó las confusiones, que según la familia no implican ningún lazo entre ellos.
La familia pidió que cesen las especulaciones y el uso del caso como herramienta de confrontación, y reclamó que el dolor de los afectados sea tratado con la máxima reserva y respeto.

