Miembros de la Asociación Argentina de Tenis participaron en la presentación oficial de los torneos W35 de Pergamino y Chacabuco, integrados al circuito World Tennis (antes ITF World Tennis Tour). Ambos eventos, organizados por la AAT con apoyo local y de los clubes anfitriones, se jugarán sobre canchas de polvo de ladrillo y repartirán 30.000 dólares en premios.
La presentación en el Club de Tennis Pergamino detalló el W35 Pergamino Open, que se disputará del 27 de julio al 2 de agosto. El torneo celebra su segunda edición; la campeona de singles en la edición anterior fue Luisina Giovannini, y en dobles se consagraron Julia Riera y Martina Capurro Taborda. Para esta edición están aseguradas al menos seis jugadoras argentinas en el cuadro principal, además de otras que buscarán ingresar desde la clasificación o mediante invitaciones.
Al acto asistieron Marian Morea (Vicepresidenta III de la AAT), Raúl Costa (presidente del Club de Tennis Pergamino), Matías Varela (Subsecretario de Deportes de Pergamino), Eduardo Palasciano (Director Profesionales de la AAT) y Victorio Costa (organizador del torneo).
Durante la presentación, Victorio Costa destacó la importancia de sostener el torneo y reconoció el trabajo realizado para concretarlo, valorando la contribución de jugadoras como Julia Riera y Mercedes Paz en el desarrollo del certamen.
Posteriormente, la delegación de la AAT se trasladó al Palacio Municipal de Chacabuco, donde fue recibida por el intendente Darío Golia y Jorge Giménez, director de Deportes de Chacabuco, para anunciar la tercera edición del Abierto de Chacabuco, que se jugará en el Centro de Tenis Los Marinos del 3 al 9 de agosto.
El cuadro principal del W35 de Chacabuco contará con siete jugadoras nacionales confirmadas, y al igual que en Pergamino otras tenistas argentinas intentarán acceder mediante la clasificación o invitaciones.
El intendente Golia subrayó la relevancia de que Chacabuco vuelva a recibir competencias internacionales y agradeció el hecho de que estos torneos contribuyan a federalizar el deporte, destacando la continuidad por tercer año consecutivo.
Marian Morea agradeció el respaldo recibido y resaltó la importancia de mantener torneos internacionales en el calendario nacional. Señaló que la política de la AAT, impulsada por Agustín Calleri y Mariano Zabaleta, busca desarrollar el tenis profesional con especial énfasis en el tenis femenino, y que los clubes locales han demostrado estar a la altura para organizar estos eventos.
Morea también enfatizó el impacto positivo que estos torneos tienen para las jugadoras argentinas: la AAT organizará 12 torneos internacionales femeninos en el año, lo que permite a las tenistas sumar experiencia y puntos sin afrontar los mayores costos de viajar al exterior, además de agradecer a los clubes por ceder instalaciones y apoyar la realización de las pruebas.
El norte de la provincia de Buenos Aires se consolida como un polo relevante del tenis argentino: Chacabuco, Junín y Pergamino, junto con Luján en las cercanías del Área Metropolitana de Buenos Aires, refuerzan su rol como sedes del circuito World Tennis, promoviendo el desarrollo del tenis femenino y fortaleciendo el calendario internacional en el país.
En la temporada ya se disputaron cuatro torneos de esta categoría: los W50 y W35 de Buenos Aires y dos W35 en Junín. Las jugadoras argentinas tuvieron actuaciones destacadas; en particular, Luisina Giovannini se coronó campeona en los dos W35 de Junín, ingresó por primera vez al Top 200 del ranking WTA, sumó puntos para disputar las clasificaciones de Roland Garros y Wimbledon y alcanzó su duodécimo título profesional, nueve de ellos en Argentina.
Jugar en el propio país tiene ventajas prácticas: para las tenistas que comienzan en el profesionalismo supone ahorro en traslados y alojamiento, la posibilidad de entrenar y competir con su equipo habitual y, fundamentalmente, contar con el acompañamiento de la familia.
Además, estos certámenes suelen ser el primer acceso al ranking mundial para muchas jugadoras, constituyendo un paso esencial antes de intentar dar el salto hacia la segunda categoría del tenis profesional.

