Milán tiene un lugar importante en la vida de Wanda Nara: allí construyó gran parte de su historia, vivió años decisivos y nacieron cuatro de sus cinco hijos. Su regreso reciente a esa ciudad, sin embargo, estuvo marcado por un conflicto relacionado con sus hijas menores y con Mauro Icardi.
Wanda Nara atraviesa días de gran tensión tras el robo en su casa de campo en las afueras de Milán, ocurrido mientras ella veía la final del Mundial. El hecho tuvo un fuerte impacto emocional y derivó en un nuevo conflicto por la documentación de sus hijos, que complicó el regreso de las niñas a la Argentina.
A una semana del asalto, Wanda Nara publicó un mensaje en sus redes sobre la situación. Previamente había dicho que sus hijas estaban atravesando una crisis atribuida a Icardi; ahora buscó dar un tono más optimista a su relato.
En su publicación, expresó alivio por el apoyo recibido: “Me emociona ver cómo tantos viejos amigos se están uniendo a nosotros. Me emociona ver cómo la policía está buscando e investigando lo que ha sucedido. Me emociona sentir que, a pesar de vivir y trabajar en mi país, donde está mi casa, Italia nunca ha dejado de ser mi segunda casa”, escribió Wanda.
Mensaje de Wanda Nara sobre la situación con sus hijas en medio del conflicto con Mauro Icardi
La mediática señaló que recibió mucho respaldo durante estos días de incertidumbre y miedo. Aunque vive principalmente en la Argentina, Wanda pasó muchos años en Italia y mantiene vínculos personales allí; ese apoyo fue clave para atravesar el episodio mientras gestiona el posible regreso a Buenos Aires.
Por eso manifestó su agradecimiento hacia quienes la asistieron y describió el ánimo familiar en estos momentos difíciles. “Gracias al Estado, a las fuerzas del orden y a todas las personas que nos están apoyando en este momento de miedo e incertidumbre. Francesca, Isabella y Wanda”, escribió, aludiendo también indirectamente a las consecuencias del conflicto con Icardi.
En paralelo con el conflicto, Wanda mostró postales más calmadas de su estadía en Milán. Compartió imágenes recorriendo la ciudad con sus hijas y priorizando instantes familiares por encima de las declaraciones públicas.
Un detalle que llamó la atención fue la ropa de las niñas: Francesca e Isabella, nacidas en Milán, aparecieron con la camiseta de la Selección Argentina mientras caminaban por la ciudad. Ese gesto fue interpretado por algunos como una afirmación de identidad en un momento tenso y, para otros, como una respuesta indirecta a Mauro.
Las fotografías incluyeron también una caminata nocturna frente al Duomo de Milán, donde madre e hijas posaron juntas en busca de tranquilidad en una semana marcada por el temor, los trámites y la incertidumbre. Wanda continúa gestionando la situación con el objetivo de poder regresar a la Argentina con sus hijas.



