El ejército iraní advirtió este domingo que el conflicto en Oriente Medio podría ampliarse si Estados Unidos continúa atacando a la república islámica, en vísperas de la visita del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, a Washington.
El portavoz del ejército, Mohammad Akraminia, afirmó en la televisión estatal que si Estados Unidos “vuelve a alinearse con los sionistas” y persiste en la acción militar, especialmente mediante ataques aéreos, el conflicto se expandirá geográficamente.
Akraminia señaló que las hostilidades ya se han extendido al estrecho de Bab el Mandeb, en la entrada al mar Rojo, en relación con el aumento de los enfrentamientos entre los rebeldes hutíes de Yemen —respaldados por Irán— y Arabia Saudita. Añadió que el alcance de las operaciones iraníes abarca “toda la región, desde las bases estadounidenses en Jordania hasta los países del Golfo Pérsico”.
El vocero describió la situación para Estados Unidos como “difícil e inestable” y aseguró que Washington busca “una nueva estrategia”. Por su parte, Irán dijo estar preparado para diversas opciones y escenarios probables.
Una pausa frágil tras trece noches de bombardeos
El anuncio se produjo después de que el ejército iraní confirmara que, desde hace dos días, había dejado de atacar a países vecinos tras la suspensión temporal de los bombardeos estadounidenses. Akraminia explicó que la estrategia iraní es principalmente de respuesta, por lo que interrumpieron sus operaciones mientras Estados Unidos detuvo los ataques.
Antes de la pausa, Estados Unidos había realizado bombardeos nocturnos casi consecutivos durante casi dos semanas, en el marco de un conflicto que cumplirá cinco meses el próximo martes. El presidente Donald Trump advirtió sobre la posibilidad de nuevos ataques, pero también afirmó que continúan las negociaciones y minimizó el impacto electoral que podría tener el aumento del precio de la gasolina vinculado al conflicto.
Respecto a una estrategia de salida, Trump planteó dos vías: continuar desmantelando objetivos “pieza por pieza” o negociar, opción que dijo estar explorando. Añadió que no cree que Irán esté aún listo para un acuerdo, aunque percibe que Teherán se muestra “cada vez más serio”.
La incógnita de Israel y la diplomacia con Omán
Israel, que inició la guerra junto a Estados Unidos el 28 de febrero, no ha participado en los recientes ataques estadounidenses tras el cierre de facto por parte de Irán del estrecho de Ormuz, por donde circula alrededor del 20% del petróleo mundial. Michael Singh, del Washington Institute for Near East Policy, señaló que esa ausencia podría indicar que Estados Unidos intenta limitar la escalada, aunque la visita de Netanyahu a Washington añade incertidumbre.
En paralelo, Irán informó avances en las conversaciones con Omán para establecer mecanismos que garanticen la navegación segura por Ormuz. El portavoz de la cancillería iraní, Esmail Baghaei, informó sobre varias rondas técnicas de reuniones los días previos, aunque no hubo cambios visibles en el tráfico marítimo.
Un funcionario regional implicado en la mediación consideró la pausa en los ataques como una “señal positiva” para los esfuerzos de desescalada y afirmó que las partes negocian que Irán gestione el tránsito por el estrecho con menos restricciones para los buques.

