Un adolescente de 16 años que no participó en ninguna pelea fue rodeado, agredido y apuñalado 11 veces en las calles de Londres la madrugada del 29 de junio de 2008. Se llamaba Ben Kinsella; su asesinato conmocionó al Reino Unido y reavivó el debate sobre la violencia juvenil con armas blancas.
Según informó Crime+Investigation, Ben había salido esa noche con amigos para celebrar el fin de los exámenes en el bar Shillibeers Brasserie, en Islington. Allí se produjo una discusión entre uno de sus acompañantes y un hombre identificado como Osman Ozdemir.
El enfrentamiento se intensificó cuando un amigo de Ozdemir, Jade Braithwaite, profirió amenazas, afirmando que llevaba un arma. El grupo fingió retirarse, pero regresó más tarde acompañado por dos jóvenes, Michael Alleyne y Juress Kika, con la aparente intención de tomarse revancha.
Ben y sus amigos decidieron marcharse, pero advirtieron que los seguían. Sus compañeros echaron a correr; Ben no lo hizo porque no había intervenido en la pelea y no creyó estar en peligro. Braithwaite, Kika y Alleyne lo rodearon. Según testigos, Ben preguntó: “¿Por qué vienen hacia mí? Yo no hice nada”.
Lo golpearon hasta tirarlo al suelo y le asestaron 11 puñaladas en la espalda y el pecho. Ben falleció por pérdida de sangre a las 7:24 de la mañana del 29 de junio de 2008.
El juicio y las condenas
Los tres acusados se declararon no culpables. El juicio se inició el 27 de abril de 2009 y se prolongó durante siete semanas. El 11 de junio de 2009, un jurado los declaró culpables de asesinato.
Los condenados recibieron cadena perpetua con un mínimo de 19 años de prisión. Entre las pruebas presentadas figuraron imágenes de circuito cerrado, declaraciones de testigos y manchas de sangre de Ben en la ropa de los acusados, según detalló Crime+Investigation.
El caso tuvo un gran impacto en la opinión pública del Reino Unido, en un momento en que la violencia con cuchillos entre adolescentes ya era un problema de gravedad. Antes de su muerte, Ben ya había advertido sobre esta situación.
Quién era Ben Kinsella
Ben tenía 16 años, era alumno de la Holloway School en Islington y soñaba con dedicarse al diseño gráfico. Había creado un logotipo —una “K” coronada— que años después se convirtió en el símbolo oficial de la organización Ben Kinsella Trust.
Tras haber sido amenazado con un cuchillo mientras trabajaba a tiempo parcial en un café, Ben escribió una carta al entonces primer ministro Gordon Brown como parte de una tarea escolar, en la que proponía medidas para abordar el problema: creación de clubes juveniles, establecimiento de toques de queda y realización de cursos para padres.
Brooke Kinsella, su hermana mayor y conocida por su papel en la serie EastEnders, se convirtió en la principal impulsora del Ben Kinsella Trust (BKT), una organización dedicada a la prevención de la violencia con armas blancas. El BKT desarrolló talleres de concienciación reconocidos a nivel nacional y organizó exposiciones itinerantes sobre la problemática, actividades que continúan en la actualidad.

