La alianza de milicias proiraníes conocida como Resistencia Islámica en Irak advirtió que podría responder a Estados Unidos tras los bombardeos realizados por fuerzas estadounidenses y saudíes contra posiciones de grupos afines a Irán en territorio iraquí. Según un balance preliminar difundido por las Fuerzas de Movilización Popular (FMP), los ataques conjuntos dejaron al menos 20 muertos.
En un comunicado, la Resistencia Islámica en Irak afirmó que “nuestra respuesta al enemigo estadounidense es inevitable” y que, si las circunstancias lo justifican, podría apuntar a “sus agentes en Arabia Saudita”. La organización condenó los bombardeos y afirmó que entre las víctimas había peregrinos, una versión que no ha sido verificada de forma independiente.
El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) explicó que los ataques de precisión del martes, realizados por aviones estadounidenses y saudíes, fueron una respuesta a más de treinta agresiones con drones atribuidas al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán contra fuerzas estadounidenses en los tres días previos. Un funcionario estadounidense indicó que esta operación no está directamente vinculada al lanzamiento de misiles balísticos por parte de Irán contra bases en Jordania ese mismo día, que fueron interceptados.
Según el comunicado de las FMP, las bombas impactaron en instalaciones logísticas y depósitos de armamento en varias provincias iraquíes, entre ellas Bagdad, Wasit, Nínive, Basora, Kirkuk, Karbala y Diyala, y advirtieron que el número de víctimas podría aumentar a medida que continúen las evaluaciones sobre el terreno. Las FMP se crearon en 2014 para combatir al Estado Islámico y luego se integraron en el aparato de seguridad iraquí, aunque con el tiempo varias facciones chiítas han incrementado su influencia bajo el respaldo de Irán.
La Resistencia Islámica en Irak es una coalición formada en octubre de 2023 tras el estallido de la guerra en Gaza, integrada por grupos como Kataib Hezbollah, Asaib Ahl al Haq y Harakat al Nujaba. Desde su creación ha reivindicado varios ataques contra objetivos estadounidenses en la región en apoyo a Irán y al movimiento Hamas; no obstante, la presencia de algunas de sus milicias dentro de las FMP complica la posición del Gobierno iraquí frente a las presiones internacionales.
La escalada comenzó días antes, cuando Arabia Saudita denunció que “milicias terroristas” habían lanzado drones desde suelo iraquí contra instalaciones petroleras en la Región Oriental y en Riad. El portavoz del Ministerio de Defensa saudí, el general Turki al Maliki, calificó los hechos como “intentos terroristas”. La Resistencia Islámica en Irak rechazó esa acusación y apuntó a los hutíes de Yemen como posibles responsables; los hutíes, por su parte, reivindicaron ataques con misiles contra instalaciones saudíes y un petrolero, además de anunciar un bloqueo al tráfico marítimo saudí en el estrecho de Bab el Mandeb.
En su comunicado, la alianza proiraní cuestionó la versión saudí y planteó que, aun admitiendo que el ataque a instalaciones petroleras partió de Irak, no parece creíble que un intento fallido derivara en la muerte y heridas de decenas de civiles, con lo que intentó desvincularse de esa ofensiva.
El incidente se produce en el contexto de una confrontación regional que opone a Estados Unidos e Israel con Irán desde hace semanas, con el estrecho de Ormuz como foco de tensiones que han afectado el tráfico de petroleros y elevado el riesgo de un conflicto de mayor envergadura en el golfo Pérsico. Washington había suspendido temporalmente ataques aéreos contra Irán durante el fin de semana, pero esa tregua se rompió con la nueva oleada de drones y misiles.
Además, la escalada complica un proceso interno delicado en Irak, donde el Gobierno intenta desarmar y controlar a las FMP frente a la resistencia de sus facciones más poderosas, muchas de ellas apoyadas por Teherán y señaladas por Estados Unidos como organizaciones terroristas. Cada bombardeo sobre suelo iraquí debilita la autoridad de Bagdad y muestra la creciente autonomía con que actúan algunas milicias fuera del control formal del Estado.



