En Austria, 395 personas murieron en junio pasado por las inusuales altas temperaturas, una cifra récord para ese mes que coincide con máximos térmicos, según el Ministerio de Sanidad, que advierte de que el cambio climático representa un desafío para el sistema sanitario.
La Agencia de Seguridad Sanitaria y Alimentaria (AGES) calculó ese número, el más alto registrado en junio desde que comenzaron los datos en 2017, informó la radiotelevisión pública ORF citando al Ministerio.
La cifra de fallecimientos vinculados al calor en junio fue un 132 % superior a la del mismo mes del año anterior y un 96,5 % mayor que en 2024.
Hasta ahora, el récord de muertos en un mes de junio por altas temperaturas era de 335, registrado en 2019.
Según el modelo de AGES, entre junio y septiembre del año pasado se produjeron en Austria 449 muertes relacionadas con las altas temperaturas; en el verano anterior, las muertes asociadas al calor fueron 989.
La ministra de Sanidad, la socialdemócrata Korinna Schumann, calificó la cifra de 395 fallecimientos asociados al calor como estremecedora y señaló que demuestra que el calor ya no es solo una cuestión de comodidad, sino una amenaza real para la salud y la vida, según la agencia APA.
Schumann añadió que las consecuencias del cambio climático son cada vez más evidentes en Austria y plantean nuevos retos para el sistema sanitario.
Es la primera vez que AGES realiza esta medición en pleno verano y no meses después; el Ministerio explicó que el cambio responde a la necesidad de disponer de datos tempranos para detectar tendencias y poder activar medidas rápidamente.
La Agencia Estadística de Austria informó que entre el 29 de junio y el 5 de julio la mortalidad total aumentó un 29 % respecto a la media de esa misma semana en los últimos 25 años.
Este año se registró la temperatura más alta jamás medida en un mes de junio en Austria: 40,1 °C.
Ayer se alcanzaron 40,3 °C, superando el récord histórico de julio; el récord absoluto sigue siendo 40,5 °C, registrados en agosto de 2013.
Durante junio también se pulverizó la máxima histórica de temperatura nocturna, al registrarse en Viena 27,3 °C.
(Con información de EFE)

