Rusia volvió a atacar la capital ucraniana en la madrugada de este miércoles con un bombardeo masivo sobre Kiev y su área metropolitana. Según el último balance de las autoridades ucranianas, el ataque dejó al menos 15 fallecidos y más de 50 heridos; la cifra de víctimas podría aumentar a medida que continúan las labores de rescate.
Las fuerzas rusas emplearon misiles balísticos y drones en varias oleadas que se extendieron por más de una hora. El ataque se produce cuatro días después de otro bombardeo sobre Kiev que causó nueve muertos, en lo que las autoridades describen como una táctica para saturar las defensas aéreas ucranianas.
La zona más afectada fue la región de Kiev, donde fallecieron 14 personas; en la propia capital se registró una víctima adicional. Los impactos provocaron incendios y daños significativos en almacenes, nudos logísticos, instalaciones comerciales y vehículos en localidades como Brovary, Bucha y Fastiv.
Además, un misil alcanzó una instalación industrial que contenía amoniaco; las autoridades informaron que la fuga fue controlada y no representó un riesgo para la población. Por su parte, Ucrania respondió con un ataque con drones contra infraestructuras logísticas en la región rusa de Tula, lo que refleja la creciente intensidad del conflicto.

