En una reunión de emergencia celebrada en Rabat, Marruecos, la FIFA pidió disculpas por los errores cometidos en la elaboración y la comunicación de un proyecto que buscaba incorporar inversores privados a los negocios comerciales de sus principales torneos, incluidos los Mundiales, y advirtió que defenderá su integridad, buen gobierno y debido proceso frente a nuevas críticas.
La iniciativa, denominada FIFA Forward Enterprise, proponía crear una empresa controlada por la organización para centralizar los derechos audiovisuales, los patrocinios, la venta de entradas, las licencias y las operaciones relacionadas con los Mundiales y otras competiciones.
El plan contemplaba recaudar hasta 4.200 millones de dólares mediante la venta de una participación minoritaria a fondos privados, sobre una valuación inicial de 20.000 millones, mientras la FIFA conservaría la mayoría accionaria y el control de las decisiones deportivas.
Ante el rechazo manifiesto de federaciones, confederaciones, futbolistas y otros actores del fútbol internacional, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, decidió retirar la propuesta pocos días después de su presentación.
En la cumbre en Marruecos, la conducción del organismo reconoció que el Consejo y las 211 asociaciones nacionales pudieron haberse sentido excluidos del proceso y admitió que la iniciativa “debería haberse gestionado de otra manera”.
La FIFA también aceptó que cometió errores tras la filtración del proyecto a la prensa y envió una carta adicional para disculparse ante sus federaciones miembro.
Además, anunció que llevará a cabo una revisión interna y presentará un informe en la próxima reunión de su Consejo, con el compromiso de tomar medidas que eviten la repetición de una situación similar.
No obstante, tras reconocer estas fallas, el organismo lanzó una advertencia hacia quienes cuestionaron la iniciativa, afirmando que “la FIFA no tolerará más ataques a su integridad, buen gobierno y debido proceso”.
La entidad aseguró que adoptará “todas las medidas necesarias” para proteger su nombre y reputación y sostuvo que, pese a los errores reconocidos, las actuaciones relacionadas con el proyecto se ajustaron a su marco normativo. En la reunión participaron Infantino, el secretario general Mattias Grafström y los miembros de la Junta Directiva, quienes ratificaron su respaldo al presidente y a la administración.

