La fiscalía de Saint-Omer (Calais) informó este domingo que ha iniciado una investigación por “lesiones involuntarias” tras un incidente en el que un niño sufrió quemaduras de segundo grado en el rostro al explotar un juguete antiestrés.
Según la fiscalía y el diario La Voix du Nord, el 24 de julio de 2026 un niño de ocho años presentó quemaduras de segundo grado en la cara y el tórax mientras utilizaba un juguete tipo “Squishy”, descrito como un cubo que contiene una sustancia maleable para apretar.
Las pesquisas, abiertas por “lesiones involuntarias que han provocado una incapacidad total para el trabajo superior a tres meses”, deberán aclarar las circunstancias del suceso y determinar si fue causado por un “defecto del producto”, indicó la fiscalía.
La Dirección General de Competencia, Consumo y Represión de Fraudes (DGCCRF) también realiza análisis y declaró a la AFP que, si se confirma la no conformidad o peligrosidad, se adoptarán las medidas necesarias para proteger a los consumidores, incluida la retirada del mercado de los productos implicados.
La madre del menor, en una publicación de Facebook posteriormente eliminada, dijo que le había regalado al niño un juguete “Cool mix supergel” comprado en la tienda Smyths Toys en Arques (Paso de Calais).
“Cuando vino a verme, Melvyn estaba en pánico. Intenté quitarle el gel que tenía alrededor de la boca, pero la piel empezaba a desprenderse con él. Inmediatamente comprendí que era grave”, declaró la madre a La Voix du Nord.
Según el diario regional, la mujer presentó una denuncia en la comisaría de Saint-Omer.
No es la primera vez que este tipo de juguetes preocupa a las autoridades: la DGCCRF señala que las autoridades británicas han retirado productos similares por presentar una “concentración excesiva de benceno”, una sustancia catalogada como carcinógeno e irritante.

