Unilever decidió discontinuar el proceso de deshidratación de vegetales en su planta de Guaymallén, Mendoza, y trasladar esa etapa productiva a su instalación de Pilar. Como consecuencia, 60 empleados de la planta mendocina quedaron desvinculados.
La empresa explicó que la medida forma parte de una transformación de su modelo operativo para mejorar la competitividad en el negocio de alimentos. Según informó LA NACIÓN, la salida del personal se gestionó de forma ordenada y con acompañamiento sindical, y la mayoría de los acuerdos se cerraron la mañana previa a la difusión de la noticia.
En Guaymallén no se elaboraban productos finales para el consumidor, sino una etapa intermedia: la deshidratación de vegetales cuya materia prima se destinaba luego a la planta de Pilar para la fabricación de productos terminados. Con el cierre, Unilever recurrirá a proveedores externos para esa etapa y concentrará la producción en Pilar.
“Unilever ha tomado la decisión de discontinuar el proceso de deshidratación de vegetales en su planta de Guaymallén, Mendoza”, informó la compañía en un comunicado.
La empresa añadió que la medida responde a “la evolución del negocio de alimentos y de la transformación permanente del modelo operativo” con el fin de adaptarse a cambios en los hábitos de consumo.
El cierre de la planta mendocina no implica la salida de Unilever del país ni afecta la continuidad de Knorr, una de sus principales marcas de alimentos.
“Esta decisión no afecta la continuidad de las operaciones de Unilever en Argentina ni de la marca Knorr, que seguirá desarrollando y comercializando sus productos en el país”, señaló la empresa, y destacó su compromiso con el mercado local, donde opera desde hace 100 años.
La medida también afecta a cinco productores agrícolas de Mendoza que trabajaban con Unilever por campañas; la compañía indicó que la campaña de este año ya había finalizado y que esos proveedores no son exclusivos.


