Criscilla Anderson, reconocida bailarina y coreógrafa que ganó visibilidad internacional por la docuserie Country Ever After en Netflix, falleció a los 45 años tras una larga lucha contra el cáncer de colon. Su diagnóstico se conoció en 2018; aunque en un momento mostró mejoras, la enfermedad reapareció con mayor severidad. Anderson compartió públicamente su proceso —sus miedos, avances y fe— tanto en redes sociales como en la serie, lo que la convirtió en un ejemplo de fortaleza para muchos espectadores.
Antes de su paso por la pantalla, había consolidado una trayectoria sólida en el ámbito del hip-hop y la coreografía, colaborando con artistas de alto perfil y destacándose por su energía y profesionalismo. En la docuserie mostró su vida familiar y el detrás de escena de su carrera, lo que permitió una fuerte empatía del público.
Horas antes de morir dejó un mensaje para publicar tras su partida en el que afirmó irse “en paz y rodeada de amor”. Su esposo, Coffey Anderson, la recordó como una mujer valiente, madre dedicada y artista excepcional. Colegas y seguidores difundieron mensajes de despedida y reconocimiento a su talento. Su historia y su legado de arte, familia y resiliencia permanecen en la memoria de quienes la admiraron y en la pantalla donde se hizo conocida.


