Durante la campaña electoral en Bolívar, Nicolás Morán —referente del espacio político impulsado por Manuel Passaglia y candidato local en las últimas elecciones— presentó al llamado “modelo San Nicolás” como un ejemplo de gestión ordenada, eficiente y replicable en otros municipios bonaerenses.
No obstante, hechos ocurridos en la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires reavivaron dudas sobre la transparencia y el respeto institucional del espacio que Morán promovió.
El episodio protagonizado por Santiago Passaglia, intendente de San Nicolás que intentó intervenir en una sesión legislativa, puso de manifiesto una situación que generó fuertes cuestionamientos y abrió interrogantes sobre la coherencia del “modelo” que se pretende exportar.
Un escándalo que afecta al espacio passaglista
Durante una sesión, Santiago Passaglia solicitó ingresar al recinto y pedir la palabra pese a no haber presentado ante el Concejo Deliberante de San Nicolás la licencia que exige la Ley Orgánica de las Municipalidades y el Reglamento Interno de la Cámara de Diputados.
El presidente de la Cámara, Alexis Guerrera, intervino públicamente para aclarar que Passaglia no podía ejercer funciones legislativas sin haber renunciado o pedido la licencia correspondiente como intendente. La verificación de Secretaría confirmó la ausencia de esa documentación y motivó un llamado de atención institucional.
El diputado Facundo Tignanelli también pidió constatar formalmente la documentación y la Cámara verificó que Passaglia continuaba en su cargo de intendente, en aparente incumplimiento de la normativa que declara incompatibles ambas funciones.
El episodio dejó al descubierto un intento de doble función política que contraviene la ley provincial, generando repercusiones en la Séptima Sección Electoral.
¿Y ahora?
El hecho planteó en Bolívar una pregunta inevitable: ¿cómo interpretará Nicolás Morán el comportamiento de quienes él mismo promovió como ejemplo de institucionalidad y eficacia?
Morán había defendido durante la campaña las prácticas del passaglismo y sostenido que San Nicolás representaba una gestión moderna y ejemplar. El incidente en la Legislatura, sin embargo, pone en duda un aspecto central de ese relato: el cumplimiento estricto de las normas y la conducta institucional de sus referentes.
En Bolívar, varios dirigentes locales comenzaron a destacar la contradicción entre el discurso de Morán y lo sucedido en Diputados. ¿Respaldará al intendente nicoleño en un episodio en el que la propia Cámara debió recordarle la ley, o se distanciará de una maniobra que para muchos tensiona el respeto a las instituciones?
Hasta el momento Morán no se pronunció públicamente. El episodio obliga, en cualquier caso, a revisar qué implica en la práctica el “modelo San Nicolás” que él intentó trasladar a Bolívar.


