En una sesión extensa y con apoyo unánime, el Concejo Deliberante de San Miguel de Tucumán aprobó una reforma integral del sistema de taxis y del marco que regula el transporte privado mediante aplicaciones digitales. Tras cuatro horas y media de debate, se sancionó un nuevo régimen que reemplaza y simplifica la normativa vigente desde 2006.
Nace el SUTRAPA: un régimen unificado para taxis y apps
La ordenanza, impulsada en el tratamiento por el presidente del cuerpo, Fernando Juri, redefine el servicio y modifica su denominación de Sistema Único de Transporte Público de Pasajeros en Automóvil (SUTRAPPA) a Sistema Único de Transporte de Pasajeros en Automóvil (SUTRAPA).
José María Franco, presidente de la comisión de Transporte, explicó que la nueva normativa —compuesta por más de 70 artículos— “simplifica y ordena el régimen de taxis” e incorpora, en un capítulo específico, la regulación de plataformas como Uber, Cabify y DiDi.
El proyecto fue trabajado durante meses en reuniones ampliadas con concejales de distintos espacios y con los sectores involucrados; según Franco, el texto recorrió al menos 12 borradores hasta su versión final.
Franco destacó también la conveniencia de contar con un sistema único que abarque ambas modalidades: “Se tomó la decisión de mantener un sistema único para el control de las dos formas de transporte en el municipio”, señaló, en referencia a la regulación tanto del servicio licenciado (taxis) como del servicio privado gestionado por aplicaciones.
Apps de transporte
La ordenanza establece un marco regulatorio completo para las plataformas digitales de intermediación. Estas deberán inscribirse en el Registro Municipal de Plataformas Digitales para Transporte, acreditar su razón social, disponer de sistemas de trazabilidad y verificación de identidad, aplicar políticas de seguridad y acreditar el cumplimiento del Tributo Económico Municipal (TEM).
Entre los requisitos clave, se establece que:
El viaje solo puede iniciarse mediante solicitud digital previa. No pueden captar pasajeros en la vía pública. Deben mostrar al usuario, antes de confirmar el viaje, los datos completos del conductor y del vehículo. Tienen la obligación de registrar el recorrido, conservarlo y poner a disposición herramientas de emergencia accesibles. Deben bloquear preventivamente a conductores, vehículos o usuarios ante requerimiento fundado de la Autoridad de Aplicación. Deben remitir periódicamente el listado actualizado de conductores habilitados.
La ordenanza también impone condiciones estrictas para los prestadores: licencia profesional vigente, seguro con cobertura al pasajero, antecedentes penales actualizados y la obligación de verificar que el conductor no figure en el Registro Nacional de Datos Genéticos. Además, los vehículos no podrán tener más de 13 años de antigüedad.
Una realidad que el Estado decide ordenar
Durante el debate, Franco subrayó la necesidad de reconocer y regular la presencia consolidada de estas plataformas en la ciudad: “La existencia de las aplicaciones es una realidad que debemos acoger y ordenar para evitar los problemas que se generaron con los remises”, afirmó.
El concejal destacó que miles de vecinos son usuarios habituales de estas apps y que muchos trabajadores complementan sus ingresos mediante este sistema en un contexto económico complejo.
Participaron en la discusión los concejales Gustavo Cobos, Eduardo Molina, Carlos Ale, Federico Romano Norri, Emiliano Vargas Aignasse, Ana González, Gonzalo Carrillo Leito, José María Canelada, Alfredo Terán, Gastón Gómez, Carlos Arnedo, Leandro Argañaraz y Facundo Vargas Aignasse.
En su intervención, Cobos sintetizó el espíritu del dictamen: “Los algoritmos no pueden mandar, debe mandar el Estado”.
Motos
El Concejo también aprobó un régimen específico para el transporte privado de pasajeros en motocicleta gestionado por plataformas digitales, definido como una actividad privada de interés público y con fines de lucro.
Entre sus disposiciones, prohíbe la captación espontánea de pasajeros y exige:
Solicitud previa confirmada por la aplicación. Licencia de conducir habilitante. Seguro obligatorio vigente. Cumplimiento estricto de la normativa vial, incluyendo casco obligatorio, límite de dos ocupantes y prohibición de consumo de alcohol o drogas durante el servicio. Identificación del conductor disponible ante cualquier requerimiento de control.


