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Estados Unidos exige acuerdo nuclear a Rusia y China tras fin del Nuevo START
Estados Unidos urgió a Rusia y China a iniciar negociaciones para establecer nuevos límites sobre las armas nucleares, tras la expiración del tratado Nuevo START el jueves, que por más de una década había regulado los arsenales de las dos mayores potencias atómicas. “El control de armas ya no puede ser un asunto bilateral entre Estados Unidos y Rusia”, afirmó en un ensayo el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, quien recalcó la necesidad de incluir a otros actores clave en un futuro acuerdo, señalando especialmente a China.
El fin del Nuevo START deja al mundo sin un tratado que limite las armas más destructivas del planeta por primera vez en más de medio siglo. Bajo sus disposiciones, ambos países podían desplegar hasta 1.550 ojivas nucleares cada uno y estaban sujetos a inspecciones mutuas, aunque estas se suspendieron en 2020 y no se reanudaron. Las autoridades estadounidenses advirtieron que la ausencia de restricciones fomenta el riesgo de una nueva carrera armamentística, mientras que el presidente Donald Trump rechazó la extensión del tratado propuesta por el mandatario ruso, Vladimir Putin, y llamó en su lugar a negociar un “tratado nuevo, mejorado y modernizado”.
En la Conferencia de Desarme de la ONU celebrada en Ginebra, el subsecretario de Estado para el control de armas, Thomas DiNanno, expuso que “las reiteradas violaciones de Rusia, el aumento de los arsenales en todo el mundo y los fallos en el diseño y aplicación de Nuevo START dan a Estados Unidos un claro imperativo para pedir una nueva arquitectura que aborde las amenazas de hoy”. DiNanno acusó a China de carecer de límites, transparencia y control en su arsenal nuclear, y la responsabilizó de haber realizado pruebas encubiertas, además de prever que superará las 1.000 ojivas nucleares para 2030.
Pese a la presión estadounidense, el representante adjunto chino ante la ONU en Ginebra, Shen Jian, sostuvo que “las capacidades nucleares de China están muy lejos del nivel de las de Estados Unidos o Rusia” y reiteró que “China no participaría en negociaciones de desarme nuclear en esta etapa”. Shen rechazó las acusaciones sobre pruebas nucleares encubiertas y calificó los señalamientos de “narrativas falsas e infundadas”, agregando que las críticas buscan desviar la responsabilidad de Estados Unidos en materia de desarme.
Por su parte, Rusia indicó que cualquier nuevo diálogo debería incluir a otros Estados con armas nucleares, como el Reino Unido y Francia, postura que fue matizada por las delegaciones de ambos países. El embajador británico, David Riley, aseguró que el Reino Unido mantiene una “disuasión nuclear mínima”, mientras que la embajadora francesa, Anne Lazar-Sury, abogó porque todos los Estados con armas nucleares adopten medidas para reducir el riesgo de uso de estos arsenales.
El Kremlin comunicó que negociadores rusos y estadounidenses discutieron la situación tras la expiración del tratado en Abu Dabi, donde también dialogaron sobre Ucrania. “Ambas partes comprenden la necesidad de iniciar negociaciones lo antes posible”, declaró el portavoz Dmitry Peskov, quien descartó la posibilidad de una extensión informal del Nuevo START.
El arsenal nuclear de China crece a un ritmo sin precedentes, con un aumento de aproximadamente 100 ojivas anuales desde 2023, de acuerdo con el Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo. Estados Unidos sostiene que desde 2020 China ha triplicado su número de armas nucleares, superando actualmente las 600 y proyectando más de 1.000 para el final de la década. Rubio enfatizó que cualquier nuevo acuerdo debe reflejar que Washington podría enfrentar “no a uno, sino a dos pares nucleares: Rusia y China”.
El gobierno estadounidense insistió en que mantendrá una disuasión nuclear robusta, creíble y modernizada, negociando siempre “desde una posición de fuerza” y sin aceptar términos que perjudiquen su seguridad o ignoren incumplimientos previos. A pesar del aumento de tensiones, Estados Unidos y Rusia acordaron restablecer el diálogo militar de alto nivel, interrumpido desde 2021, tras una reunión entre funcionarios de ambos países en Abu Dabi.
(Con información de AFP, Europa Press y AP)
Trump confirma segunda reunión tras buenas conversaciones entre EEUU e Irán
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EE. UU. exigió a Rusia y China negociar un nuevo acuerdo nuclear tras el fin del Nuevo START
Estados Unidos urgió a Rusia y China a iniciar negociaciones para establecer nuevos límites sobre las armas nucleares, tras la expiración del tratado Nuevo START el jueves, que por más de una década había regulado los arsenales de las dos mayores potencias atómicas. “El control de armas ya no puede ser un asunto bilateral entre Estados Unidos y Rusia”, afirmó en un ensayo el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, quien recalcó la necesidad de incluir a otros actores clave en un futuro acuerdo, señalando especialmente a China.
El fin del Nuevo START deja al mundo sin un tratado que limite las armas más destructivas del planeta por primera vez en más de medio siglo. Bajo sus disposiciones, ambos países podían desplegar hasta 1.550 ojivas nucleares cada uno y estaban sujetos a inspecciones mutuas, aunque estas se suspendieron en 2020 y no se reanudaron. Las autoridades estadounidenses advirtieron que la ausencia de restricciones fomenta el riesgo de una nueva carrera armamentística, mientras que el presidente Donald Trump rechazó la extensión del tratado propuesta por el mandatario ruso, Vladimir Putin, y llamó en su lugar a negociar un “tratado nuevo, mejorado y modernizado”.
En la Conferencia de Desarme de la ONU celebrada en Ginebra, el subsecretario de Estado para el control de armas, Thomas DiNanno, expuso que “las reiteradas violaciones de Rusia, el aumento de los arsenales en todo el mundo y los fallos en el diseño y aplicación de Nuevo START dan a Estados Unidos un claro imperativo para pedir una nueva arquitectura que aborde las amenazas de hoy”. DiNanno acusó a China de carecer de límites, transparencia y control en su arsenal nuclear, y la responsabilizó de haber realizado pruebas encubiertas, además de prever que superará las 1.000 ojivas nucleares para 2030.
Pese a la presión estadounidense, el representante adjunto chino ante la ONU en Ginebra, Shen Jian, sostuvo que “las capacidades nucleares de China están muy lejos del nivel de las de Estados Unidos o Rusia” y reiteró que “China no participaría en negociaciones de desarme nuclear en esta etapa”. Shen rechazó las acusaciones sobre pruebas nucleares encubiertas y calificó los señalamientos de “narrativas falsas e infundadas”, agregando que las críticas buscan desviar la responsabilidad de Estados Unidos en materia de desarme.
Por su parte, Rusia indicó que cualquier nuevo diálogo debería incluir a otros Estados con armas nucleares, como el Reino Unido y Francia, postura que fue matizada por las delegaciones de ambos países. El embajador británico, David Riley, aseguró que el Reino Unido mantiene una “disuasión nuclear mínima”, mientras que la embajadora francesa, Anne Lazar-Sury, abogó porque todos los Estados con armas nucleares adopten medidas para reducir el riesgo de uso de estos arsenales.
El Kremlin comunicó que negociadores rusos y estadounidenses discutieron la situación tras la expiración del tratado en Abu Dabi, donde también dialogaron sobre Ucrania. “Ambas partes comprenden la necesidad de iniciar negociaciones lo antes posible”, declaró el portavoz Dmitry Peskov, quien descartó la posibilidad de una extensión informal del Nuevo START.
El arsenal nuclear de China crece a un ritmo sin precedentes, con un aumento de aproximadamente 100 ojivas anuales desde 2023, de acuerdo con el Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo. Estados Unidos sostiene que desde 2020 China ha triplicado su número de armas nucleares, superando actualmente las 600 y proyectando más de 1.000 para el final de la década. Rubio enfatizó que cualquier nuevo acuerdo debe reflejar que Washington podría enfrentar “no a uno, sino a dos pares nucleares: Rusia y China”.
El gobierno estadounidense insistió en que mantendrá una disuasión nuclear robusta, creíble y modernizada, negociando siempre “desde una posición de fuerza” y sin aceptar términos que perjudiquen su seguridad o ignoren incumplimientos previos. A pesar del aumento de tensiones, Estados Unidos y Rusia acordaron restablecer el diálogo militar de alto nivel, interrumpido desde 2021, tras una reunión entre funcionarios de ambos países en Abu Dabi.
(Con información de AFP, Europa Press y AP)
Estados Unidos exigió negociar un nuevo acuerdo nuclear con Rusia y China tras el fin del Nuevo START
Estados Unidos urgió a Rusia y China a iniciar negociaciones para establecer nuevos límites sobre las armas nucleares, tras la expiración del tratado Nuevo START el jueves, que por más de una década había regulado los arsenales de las dos mayores potencias atómicas. “El control de armas ya no puede ser un asunto bilateral entre Estados Unidos y Rusia”, afirmó en un ensayo el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, quien recalcó la necesidad de incluir a otros actores clave en un futuro acuerdo, señalando especialmente a China.
El fin del Nuevo START deja al mundo sin un tratado que limite las armas más destructivas del planeta por primera vez en más de medio siglo. Bajo sus disposiciones, ambos países podían desplegar hasta 1.550 ojivas nucleares cada uno y estaban sujetos a inspecciones mutuas, aunque estas se suspendieron en 2020 y no se reanudaron. Las autoridades estadounidenses advirtieron que la ausencia de restricciones fomenta el riesgo de una nueva carrera armamentística, mientras que el presidente Donald Trump rechazó la extensión del tratado propuesta por el mandatario ruso, Vladimir Putin, y llamó en su lugar a negociar un “tratado nuevo, mejorado y modernizado”.
En la Conferencia de Desarme de la ONU celebrada en Ginebra, el subsecretario de Estado para el control de armas, Thomas DiNanno, expuso que “las reiteradas violaciones de Rusia, el aumento de los arsenales en todo el mundo y los fallos en el diseño y aplicación de Nuevo START dan a Estados Unidos un claro imperativo para pedir una nueva arquitectura que aborde las amenazas de hoy”. DiNanno acusó a China de carecer de límites, transparencia y control en su arsenal nuclear, y la responsabilizó de haber realizado pruebas encubiertas, además de prever que superará las 1.000 ojivas nucleares para 2030.
Pese a la presión estadounidense, el representante adjunto chino ante la ONU en Ginebra, Shen Jian, sostuvo que “las capacidades nucleares de China están muy lejos del nivel de las de Estados Unidos o Rusia” y reiteró que “China no participaría en negociaciones de desarme nuclear en esta etapa”. Shen rechazó las acusaciones sobre pruebas nucleares encubiertas y calificó los señalamientos de “narrativas falsas e infundadas”, agregando que las críticas buscan desviar la responsabilidad de Estados Unidos en materia de desarme.
Por su parte, Rusia indicó que cualquier nuevo diálogo debería incluir a otros Estados con armas nucleares, como el Reino Unido y Francia, postura que fue matizada por las delegaciones de ambos países. El embajador británico, David Riley, aseguró que el Reino Unido mantiene una “disuasión nuclear mínima”, mientras que la embajadora francesa, Anne Lazar-Sury, abogó porque todos los Estados con armas nucleares adopten medidas para reducir el riesgo de uso de estos arsenales.
El Kremlin comunicó que negociadores rusos y estadounidenses discutieron la situación tras la expiración del tratado en Abu Dabi, donde también dialogaron sobre Ucrania. “Ambas partes comprenden la necesidad de iniciar negociaciones lo antes posible”, declaró el portavoz Dmitry Peskov, quien descartó la posibilidad de una extensión informal del Nuevo START.
El arsenal nuclear de China crece a un ritmo sin precedentes, con un aumento de aproximadamente 100 ojivas anuales desde 2023, de acuerdo con el Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo. Estados Unidos sostiene que desde 2020 China ha triplicado su número de armas nucleares, superando actualmente las 600 y proyectando más de 1.000 para el final de la década. Rubio enfatizó que cualquier nuevo acuerdo debe reflejar que Washington podría enfrentar “no a uno, sino a dos pares nucleares: Rusia y China”.
El gobierno estadounidense insistió en que mantendrá una disuasión nuclear robusta, creíble y modernizada, negociando siempre “desde una posición de fuerza” y sin aceptar términos que perjudiquen su seguridad o ignoren incumplimientos previos. A pesar del aumento de tensiones, Estados Unidos y Rusia acordaron restablecer el diálogo militar de alto nivel, interrumpido desde 2021, tras una reunión entre funcionarios de ambos países en Abu Dabi.
(Con información de AFP, Europa Press y AP)
Soldados y civiles ucranianos liberados tras años de cautiverio ruso
El primer intercambio de prisioneros entre Ucrania y Rusia en cinco meses permitió que 150 soldados y siete civiles ucranianos, algunos tras haber permanecido hasta cuatro años en cautiverio, regresaran a su país mediante negociaciones cerradas en Abu Dabi.
El acuerdo alcanzado permitió un alivio inmediato entre los familiares ucranianos, quienes durante años enfrentaron la incertidumbre y el aislamiento.
De este modo, recibieron a sus allegados en ciudades como Leópolis, donde se produjeron reencuentros con personas que habían sido dadas por muertas, reforzando el impacto emocional de la noticia.
Por otra parte, el Defensor del Pueblo ucraniano, Dmitró Lubinets, advirtió que varios de los repatriados presentaban un estado físico muy comprometido y atravesaban situaciones psicológicas complejas.
Sin embargo, la emoción por el regreso dominó los reencuentros, mostrando la fortaleza de los lazos familiares ante la adversidad.
En lo que respecta a la ciudad de Leópolis, la familia de Nazar Daletskí, integrante de la 24ª Brigada, fue notificada por otros excautivos de que su ser querido estaba vivo.
Este canje, que representa el número 71 desde el inicio de la invasión rusa a gran escala, se produjo en un contexto de acusaciones reiteradas de tortura y abuso contra prisioneros.
Así, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y Human Rights Watch han respaldado estas denuncias, sumando presión internacional sobre el trato a los detenidos.
En consecuencia, las autoridades ucranianas insisten en que las fuerzas rusas restringen la identificación y el contacto con los detenidos. Además, subrayan que los testimonios de los liberados se han convertido en la principal vía de información para muchas familias que buscan a sus seres queridos.
Al mismo tiempo, la jornada del intercambio estuvo marcada por nuevos ataques rusos. Una pareja murió en un bombardeo nocturno con drones en la región de Zaporizhzhia y, en la capital regional, un adolescente resultó herido.
Por su parte, en Kharkiv, el jefe militar regional, Oleg Synegubov, confirmó que los bombardeos dañaron viviendas y dejaron a 12.000 usuarios sin energía eléctrica.
Además, la Fuerza Aérea de Ucrania activó la alerta en Kiev ante la amenaza de drones tras la finalización de una tregua temporal, lo que incrementó la tensión entre la población civil.
A pesar de la magnitud del intercambio y su impacto para cientos de familias, ni los funcionarios ni los representantes del gobierno ucraniano informaron avances concretos hacia la paz tras las conversaciones en Abu Dabi. De esta manera, el proceso diplomático continúa sin resultados tangibles que permitan prever una solución cercana al conflicto.
Tanto en declaraciones oficiales como en los reportes surgidos durante la jornada, las partes siguen sin hallar solución a las diferencias sobre la región de Donbás.
Mientras Rusia exige el control total, Ucrania mantiene su negativa a ceder territorios, lo que prolonga el estancamiento en las negociaciones.
(Con información de EFE)
EE. UU. acusa a China de prueba nuclear secreta en 2020
Estados Unidos acusó el viernes a China de realizar una prueba nuclear secreta en 2020, en un contexto de creciente tensión internacional por el control de armas atómicas. Las acusaciones surgieron durante una conferencia sobre desarme celebrada en Ginebra, justo un día después de que expirara el tratado que limitaba el despliegue de misiles y ojivas nucleares entre Estados Unidos y Rusia.
El subsecretario de Estado de Control de Armas y Seguridad Internacional de Estados Unidos, Thomas DiNanno, declaró ante los asistentes que el Gobierno estadounidense posee pruebas de que China llevó a cabo experimentos con explosivos nucleares, incluyendo preparativos para detonaciones con un rendimiento de cientos de toneladas. DiNanno detalló que el Ejército chino habría empleado una técnica llamada “desacoplamiento”, que reduce la capacidad de los sistemas internacionales de vigilancia sísmica para detectar explosiones nucleares, con el fin de ocultar la actividad al resto del mundo. Según sus palabras, una de estas pruebas se realizó el 22 de junio de 2020.
El funcionario afirmó que China intentó ocultar las explosiones nucleares porque reconocía que estos ensayos suponían una violación de los compromisos internacionales de prohibición. DiNanno sostuvo que la revelación de estos hechos subraya la necesidad de un nuevo tratado de control de armas más amplio, que incluya tanto a China como a Rusia, al considerar que un acuerdo bilateral es insuficiente ante el escenario actual, en el que Estados Unidos se enfrenta a amenazas de múltiples potencias nucleares.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, reiteró en la plataforma Substack la intención de mantener una disuasión nuclear sólida, creíble y modernizada, mientras se exploran vías para negociar un nuevo acuerdo que abarque a más actores. Rubio señaló: “Rusia y China no pueden esperar que Estados Unidos se quede de brazos cruzados mientras ellos eluden sus obligaciones y amplían sus fuerzas nucleares”.
Por su parte, el embajador chino para el desarme, Shen Jian, no respondió de manera directa a las acusaciones pero defendió que Pekín siempre ha actuado con prudencia y responsabilidad en este ámbito. El Ministerio de Exteriores chino expresó a través de redes sociales que el país sigue una política nuclear defensiva y mantiene su arsenal en el nivel mínimo requerido para la seguridad nacional. Además, reiteró su compromiso con la política de no ser el primero en usar armas nucleares y de no emplearlas contra Estados no poseedores de este tipo de armamento ni en zonas libres de armas nucleares.
Pekín rechazó lo que calificó como exageraciones estadounidenses sobre la supuesta “amenaza nuclear china” y afirmó que “es Estados Unidos el responsable del agravamiento de la carrera armamentística”. Diplomáticos presentes en la conferencia de Ginebra describieron las acusaciones estadounidenses como nuevas y preocupantes.
La expiración del tratado New START de 2010 dejó a Estados Unidos y Rusia sin restricciones vinculantes sobre el despliegue de misiles estratégicos y ojivas nucleares por primera vez en más de medio siglo. En este marco, Washington busca que un futuro pacto nuclear involucre a China, que ha incrementado sus capacidades en los últimos años, como parte de los esfuerzos por evitar un nuevo ciclo de carrera armamentista internacional.
(Con información de Europa Press y Reuters)
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