El gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, se reunió en la Gobernación con el secretario adjunto de Camioneros, Pablo Moyano; el secretario gremial Marcelo Aparicio; y los referentes sindicales Damián Comas (seccional La Costa) y Miguel Forte (seccional La Plata), tras una serie de protestas del sindicato en La Plata y Villa Gesell. Las movilizaciones están vinculadas a conflictos laborales con las empresas encargadas de la limpieza y la recolección de residuos, una situación que genera preocupación entre varios intendentes, en especial dentro del peronismo provincial.
La tensión creció después de que el intendente de Villa Gesell, Gustavo Barrera, ordenara el cese del servicio de barrido en el centro de la localidad, lo que derivó en el despido de alrededor de cuarenta empleados de la empresa Santa Elena. En La Plata, las autoridades evalúan una reorganización del personal de limpieza urbana, lo que motivó advertencias de la seccional local de Camioneros. El sindicato afirma que “no va a haber un solo despido” y reclama la reincorporación inmediata de los trabajadores desvinculados, en especial en Villa Gesell. Desde el Ejecutivo municipal platense sostienen que no existe un conflicto abierto y que lo único solicitado a la empresa Esur fue que no realice despidos.
Durante la reunión, Moyano planteó la preocupación del gremio y exigió garantías de estabilidad laboral para los trabajadores afectados. Según fuentes del encuentro, Kicillof se comprometió a buscar una solución urgente y encomendó a los ministros Carlos Bianco (Gobierno) y Walter Correa (Trabajo) la conformación de una mesa de diálogo con los intendentes y los representantes sindicales, con el objetivo de evitar que el conflicto se extienda a otros distritos. Además, el episodio fue leído como una señal interna dentro del peronismo, dado que tanto Barrera como el platense Julio Alak son dirigentes cercanos al gobernador desde sus inicios.
En un comunicado tras el encuentro, Pablo Moyano afirmó: “El único compromiso que asumimos es defender los puestos de trabajo, como lo hicimos siempre”, y agradeció la disposición del gobernador para atender el reclamo del sindicato, según la comunicación difundida en redes sociales.
Los intendentes aducen una caída en la coparticipación que reciben de la Provincia por la baja en la recaudación, y mencionan que el primer desembolso del fondo previsto en el endeudamiento aprobado a fines del año pasado llegará en abril. En Villa Gesell la situación resulta más compleja, ya que el distrito no cuenta con un presupuesto propio aprobado por la oposición. Desde el entorno del jefe comunal indican que no pueden seguir pagando el servicio de barrido tal como estaba contratado y que, por ahora, el municipio puede cubrir con su personal unas veinte cuadras del centro. Hasta el cierre de la nota, la Provincia no se había comunicado con el intendente.
En los actos realizados en Villa Gesell, donde Moyano criticó con dureza al intendente, Camioneros advirtió que, si se concretan despidos, podría paralizarse la recolección de residuos en toda la Provincia. Por ello, los movimientos y las negociaciones en el ámbito peronista se siguen con atención.
El conflicto en Villa Gesell también mostró divergencias entre el municipio y la empresa concesionaria. El gobierno local afirmó que la rescisión del servicio se ajustó al contrato y que la responsabilidad de los despidos corresponde a la prestadora. El sindicato rechazó esa versión y reclama la reincorporación de los trabajadores afectados.
El gobierno provincial busca evitar una escalada del conflicto y preservar la prestación de un servicio esencial en el territorio bonaerense.
En La Plata, la disputa podría centrarse en la empresa Esur. En un plenario reciente con la participación de Pablo Moyano, en el gremio se mencionó la posibilidad de hasta 150 despidos. “Estamos hablando de más de 150 familias que pueden quedar en la calle de un día para el otro. No lo vamos a permitir”, dijo Moyano, y señaló que el sindicato se encuentra en estado de alerta y movilización.



