Ejército sirio controla zonas clave tras acuerdo con kurdos
El ejército sirio consolidó el lunes su control sobre extensas zonas del norte y este de Siria, después de que las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), de mayoría kurda, acordaran ceder territorios clave como resultado de un pacto alcanzado la víspera.
El gobierno interino sirio, encabezado por Ahmed al Sharaa, busca afirmar su autoridad nacional tras el derrocamiento de Bashar al Asad a finales de 2024. La presidencia siria informó el lunes sobre una conversación telefónica entre Al Sharaa y el presidente estadounidense Donald Trump, en la que ambos líderes resaltaron la necesidad de garantizar los derechos del pueblo kurdo dentro del Estado sirio y reafirmaron la importancia de preservar la unidad e independencia territorial de Siria.
Pese al alto el fuego pactado el domingo entre las fuerzas gubernamentales y las FDS, la noche del lunes se registraron nuevos enfrentamientos en puntos estratégicos como la prisión de Al Aqtan, en las afueras de Raqa, y en la ciudad de Shaddadi, en la gobernación de Al Hasaka. El Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), citado por AFP, confirmó combates y bombardeos en estas zonas. Tanto el ejército sirio como las FDS se acusaron mutuamente de haber facilitado la liberación de prisioneros del grupo Estado Islámico (EI) durante el caos de los combates. La agencia estatal siria SANA informó que el ejército impuso un toque de queda en Shaddadi y lanzó operaciones para capturar a los fugitivos, mientras que las FDS denunciaron la falta de apoyo por parte de la coalición internacional liderada por Estados Unidos, cuya base se encuentra a pocos kilómetros del lugar.
Las FDS, apoyadas durante años por Washington en la lucha contra el Estado Islámico, confirmaron la pérdida de la prisión de Shaddadi tras intensos ataques de fuerzas progubernamentales. Según su portavoz, en el penal se encontraban miles de miembros de EI, y al menos nueve combatientes kurdos murieron y otros 20 resultaron heridos en los choques alrededor de la prisión de Al Aqtan, en la provincia de Raqa. Las FDS acusaron a las fuerzas gubernamentales de utilizar armamento pesado y drones, y publicaron en redes sociales imágenes de supuestas decapitaciones y de la liberación de yihadistas.
En paralelo, testigos de AFP y Reuters reportaron el despliegue masivo de vehículos militares y fuerzas de seguridad sirias en Raqa y zonas estratégicas como la presa de Tishrin, al este de Manbij, y la ciudad de Tabqa, consolidando el avance del ejército tras la retirada kurda.
El acuerdo, firmado por Al Sharaa y el comandante de las FDS, Mazloum Abdi, consta de 14 puntos y estipula la integración de los combatientes kurdos como individuos en las fuerzas armadas sirias, así como la transferencia inmediata al gobierno de las provincias de Deir Ezzor y Raqa, y el control de todos los cruces fronterizos y yacimientos de petróleo y gas. Las FDS, que durante la guerra civil llegaron a controlar hasta una cuarta parte del país con apoyo estadounidense, conservarán únicamente la provincia de Hasaka y la ciudad de Qamishli.
El lunes, Abdi y Al Sharaa mantuvieron negociaciones directas en Damasco, pero fuentes kurdas consultadas por Reuters calificaron el encuentro como poco productivo. Según la analista Fawza Yousef, Damasco exige a los kurdos “rendirse completamente”. Abdi, insatisfecho con los términos, habría solicitado más tiempo para consultarlo con sus comandantes y reiteró su propuesta de integrar las fuerzas como unidades, no como individuos, opción que el gobierno rechazó.
La administración siria advirtió a las FDS que cualquier intento de utilizar la cuestión de los prisioneros de Estado Islámico como presión política será considerado un acto criminal y una amenaza para la seguridad nacional, según declaraciones difundidas por SANA. Por su parte, el presidente turco Recep Tayyip Erdogan instó a las FDS a cumplir los compromisos del acuerdo, advirtiendo que la era del terrorismo en la región ha terminado y que “la procrastinación o la resistencia no beneficiarán a nadie”.
La presencia de la coalición internacional y de Estados Unidos, que mantiene contactos con ambas partes, ha sido observada en zonas de conflicto, aunque las FDS han criticado la falta de intervención frente a los ataques de las fuerzas gubernamentales. Mientras, células durmientes del Estado Islámico siguen perpetrando ataques mortales tanto en Siria como en Irak, pese a la derrota formal del grupo en 2019.
(Con información de AFP, AP, Europa Press y Reuters)
Trump habló con el presidente sirio sobre kurdos y Estado Islámico
El presidente de Siria, Ahmed al Shara, mantuvo este lunes una llamada telefónica con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la que ambos coincidieron en la defensa de los derechos de la minoría kurda y en la necesidad de profundizar la cooperación contra Estado Islámico, según informó la Presidencia siria.
De acuerdo con el comunicado oficial, los mandatarios abordaron la situación de seguridad en Siria tras los combates registrados en los últimos días y reafirmaron su apoyo a la unidad del país y a la lucha contra el terrorismo. El intercambio se produjo pese a la vigencia de un alto el fuego anunciado durante el fin de semana, cuya implementación ha sido irregular sobre el terreno.
Ambas partes subrayaron la “importancia de preservar la integridad territorial y la independencia de Siria”, así como de respaldar los esfuerzos orientados a la estabilidad política y de seguridad. Washington y Damasco coincidieron además en la necesidad de avanzar en una agenda común que reduzca los riesgos de reaparición de células yihadistas en zonas disputadas.
Uno de los ejes centrales de la conversación fue la situación del pueblo kurdo. Según la Presidencia siria, Al Shara y Trump enfatizaron la obligación de garantizar los derechos y la protección de la población kurda “en el marco del Estado sirio”, un punto sensible en el noreste del país, donde operan fuerzas locales con amplio grado de autonomía de facto.
En ese contexto, ambos líderes acordaron continuar la cooperación para combatir a Estado Islámico y neutralizar sus amenazas. El grupo yihadista, derrotado territorialmente en 2019, mantiene capacidad operativa residual en áreas desérticas y ha reivindicado ataques esporádicos contra fuerzas locales y civiles.
La llamada también incluyó un intercambio más amplio sobre asuntos regionales. Los mandatarios expresaron una “aspiración compartida” de avanzar hacia una Siria “fuerte y unificada”, capaz de enfrentar desafíos internos y presiones externas, y de abrir una nueva etapa orientada a la reconstrucción y la estabilidad.
El contacto político se produce en paralelo a la discusión de los términos de un acuerdo anunciado tras el alto el fuego. Dichos términos contemplan que, a cambio del cese inmediato de la ofensiva del Ejército sirio en el noreste, la Administración Autónoma del Norte y del Este de Siria (AANES) y las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) reconozcan la transferencia administrativa y militar de las gobernaciones de Deir Ezzor y Raqqa al Gobierno central.
El acuerdo prevé además la integración de todas las instituciones civiles de la gobernación de Hasaka en las estructuras administrativas del Estado sirio, un paso que busca normalizar la gobernanza y reducir la fragmentación institucional que persiste desde el inicio del conflicto.
Estos compromisos, de concretarse, supondrían una reconfiguración significativa del control territorial en el noreste, una región clave por sus recursos energéticos y agrícolas y por su rol en la contención de remanentes de Estado Islámico.
La viabilidad del proceso dependerá de la aplicación efectiva del alto el fuego y de la capacidad de las partes para traducir los acuerdos políticos en mecanismos de seguridad y administración estables, en un escenario aún marcado por desconfianzas, presiones regionales y la persistencia de amenazas armadas.
Trump y presidente sirio abordan kurdos y Estado Islámico
El presidente de Siria, Ahmed al Shara, mantuvo este lunes una llamada telefónica con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la que ambos coincidieron en la defensa de los derechos de la minoría kurda y en la necesidad de profundizar la cooperación contra Estado Islámico, según informó la Presidencia siria.
De acuerdo con el comunicado oficial, los mandatarios abordaron la situación de seguridad en Siria tras los combates registrados en los últimos días y reafirmaron su apoyo a la unidad del país y a la lucha contra el terrorismo. El intercambio se produjo pese a la vigencia de un alto el fuego anunciado durante el fin de semana, cuya implementación ha sido irregular sobre el terreno.
Ambas partes subrayaron la “importancia de preservar la integridad territorial y la independencia de Siria”, así como de respaldar los esfuerzos orientados a la estabilidad política y de seguridad. Washington y Damasco coincidieron además en la necesidad de avanzar en una agenda común que reduzca los riesgos de reaparición de células yihadistas en zonas disputadas.
Uno de los ejes centrales de la conversación fue la situación del pueblo kurdo. Según la Presidencia siria, Al Shara y Trump enfatizaron la obligación de garantizar los derechos y la protección de la población kurda “en el marco del Estado sirio”, un punto sensible en el noreste del país, donde operan fuerzas locales con amplio grado de autonomía de facto.
En ese contexto, ambos líderes acordaron continuar la cooperación para combatir a Estado Islámico y neutralizar sus amenazas. El grupo yihadista, derrotado territorialmente en 2019, mantiene capacidad operativa residual en áreas desérticas y ha reivindicado ataques esporádicos contra fuerzas locales y civiles.
La llamada también incluyó un intercambio más amplio sobre asuntos regionales. Los mandatarios expresaron una “aspiración compartida” de avanzar hacia una Siria “fuerte y unificada”, capaz de enfrentar desafíos internos y presiones externas, y de abrir una nueva etapa orientada a la reconstrucción y la estabilidad.
El contacto político se produce en paralelo a la discusión de los términos de un acuerdo anunciado tras el alto el fuego. Dichos términos contemplan que, a cambio del cese inmediato de la ofensiva del Ejército sirio en el noreste, la Administración Autónoma del Norte y del Este de Siria (AANES) y las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) reconozcan la transferencia administrativa y militar de las gobernaciones de Deir Ezzor y Raqqa al Gobierno central.
El acuerdo prevé además la integración de todas las instituciones civiles de la gobernación de Hasaka en las estructuras administrativas del Estado sirio, un paso que busca normalizar la gobernanza y reducir la fragmentación institucional que persiste desde el inicio del conflicto.
Estos compromisos, de concretarse, supondrían una reconfiguración significativa del control territorial en el noreste, una región clave por sus recursos energéticos y agrícolas y por su rol en la contención de remanentes de Estado Islámico.
La viabilidad del proceso dependerá de la aplicación efectiva del alto el fuego y de la capacidad de las partes para traducir los acuerdos políticos en mecanismos de seguridad y administración estables, en un escenario aún marcado por desconfianzas, presiones regionales y la persistencia de amenazas armadas.
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Ejército sirio toma zonas clave tras acuerdo con kurdos
El ejército sirio consolidó el lunes su control sobre extensas zonas del norte y este de Siria, después de que las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), de mayoría kurda, acordaran ceder territorios clave como resultado de un pacto alcanzado la víspera.
El gobierno interino sirio, encabezado por Ahmed al Sharaa, busca afirmar su autoridad nacional tras el derrocamiento de Bashar al Asad a finales de 2024. La presidencia siria informó el lunes sobre una conversación telefónica entre Al Sharaa y el presidente estadounidense Donald Trump, en la que ambos líderes resaltaron la necesidad de garantizar los derechos del pueblo kurdo dentro del Estado sirio y reafirmaron la importancia de preservar la unidad e independencia territorial de Siria.
Pese al alto el fuego pactado el domingo entre las fuerzas gubernamentales y las FDS, la noche del lunes se registraron nuevos enfrentamientos en puntos estratégicos como la prisión de Al Aqtan, en las afueras de Raqa, y en la ciudad de Shaddadi, en la gobernación de Al Hasaka. El Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), citado por AFP, confirmó combates y bombardeos en estas zonas. Tanto el ejército sirio como las FDS se acusaron mutuamente de haber facilitado la liberación de prisioneros del grupo Estado Islámico (EI) durante el caos de los combates. La agencia estatal siria SANA informó que el ejército impuso un toque de queda en Shaddadi y lanzó operaciones para capturar a los fugitivos, mientras que las FDS denunciaron la falta de apoyo por parte de la coalición internacional liderada por Estados Unidos, cuya base se encuentra a pocos kilómetros del lugar.
Las FDS, apoyadas durante años por Washington en la lucha contra el Estado Islámico, confirmaron la pérdida de la prisión de Shaddadi tras intensos ataques de fuerzas progubernamentales. Según su portavoz, en el penal se encontraban miles de miembros de EI, y al menos nueve combatientes kurdos murieron y otros 20 resultaron heridos en los choques alrededor de la prisión de Al Aqtan, en la provincia de Raqa. Las FDS acusaron a las fuerzas gubernamentales de utilizar armamento pesado y drones, y publicaron en redes sociales imágenes de supuestas decapitaciones y de la liberación de yihadistas.
En paralelo, testigos de AFP y Reuters reportaron el despliegue masivo de vehículos militares y fuerzas de seguridad sirias en Raqa y zonas estratégicas como la presa de Tishrin, al este de Manbij, y la ciudad de Tabqa, consolidando el avance del ejército tras la retirada kurda.
El acuerdo, firmado por Al Sharaa y el comandante de las FDS, Mazloum Abdi, consta de 14 puntos y estipula la integración de los combatientes kurdos como individuos en las fuerzas armadas sirias, así como la transferencia inmediata al gobierno de las provincias de Deir Ezzor y Raqa, y el control de todos los cruces fronterizos y yacimientos de petróleo y gas. Las FDS, que durante la guerra civil llegaron a controlar hasta una cuarta parte del país con apoyo estadounidense, conservarán únicamente la provincia de Hasaka y la ciudad de Qamishli.
El lunes, Abdi y Al Sharaa mantuvieron negociaciones directas en Damasco, pero fuentes kurdas consultadas por Reuters calificaron el encuentro como poco productivo. Según la analista Fawza Yousef, Damasco exige a los kurdos “rendirse completamente”. Abdi, insatisfecho con los términos, habría solicitado más tiempo para consultarlo con sus comandantes y reiteró su propuesta de integrar las fuerzas como unidades, no como individuos, opción que el gobierno rechazó.
La administración siria advirtió a las FDS que cualquier intento de utilizar la cuestión de los prisioneros de Estado Islámico como presión política será considerado un acto criminal y una amenaza para la seguridad nacional, según declaraciones difundidas por SANA. Por su parte, el presidente turco Recep Tayyip Erdogan instó a las FDS a cumplir los compromisos del acuerdo, advirtiendo que la era del terrorismo en la región ha terminado y que “la procrastinación o la resistencia no beneficiarán a nadie”.
La presencia de la coalición internacional y de Estados Unidos, que mantiene contactos con ambas partes, ha sido observada en zonas de conflicto, aunque las FDS han criticado la falta de intervención frente a los ataques de las fuerzas gubernamentales. Mientras, células durmientes del Estado Islámico siguen perpetrando ataques mortales tanto en Siria como en Irak, pese a la derrota formal del grupo en 2019.
(Con información de AFP, AP, Europa Press y Reuters)
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Lecornu afronta prueba clave tras aprobar presupuesto sin consenso
El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, anunció este lunes la adopción de los presupuestos para 2026 sin el voto del Parlamento, recurriendo al artículo 49.3 de la Constitución. La decisión llega tras meses de negociaciones infructuosas en la Asamblea Nacional, que permanece dividida en tres bloques —izquierda, centroderecha y ultraderecha— desde el adelanto electoral de 2024, sumiendo a la segunda economía de la Unión Europea (UE) en una crisis política persistente.
Lecornu, quien asumió el cargo en septiembre, había prometido a la oposición socialista someter los presupuestos a votación parlamentaria, en un intento por evitar el destino de sus dos predecesores, que cayeron en el hemiciclo. El compromiso inicial permitió aprobar la financiación de la Seguridad Social, a cambio de suspender hasta 2028 la reforma de pensiones impulsada por el presidente Emmanuel Macron. No obstante, las negociaciones sobre el funcionamiento general del Estado fracasaron, lo que llevó al gobierno a cerrar la puerta a más debates y activar el mecanismo que permite aprobar las cuentas sin el respaldo parlamentario.
El procedimiento del artículo 49.3, empleado por el Ejecutivo desde 2022, expone a Lecornu a una moción de censura que podría no sólo derrocar al gobierno, sino también tumbar el proyecto presupuestario. Tanto el partido izquierdista La Francia Insumisa (LFI) como el ultraderechista Agrupación Nacional (AN) ya han anunciado la presentación de mociones. Para alejar ese riesgo, el gobierno ha intensificado el anuncio de medidas sociales dirigidas a la oposición socialista, cuyos 66 diputados son determinantes para la eventual estabilidad del Ejecutivo.
Entre las concesiones clave figuran el mantenimiento del alza del impuesto sobre los beneficios de las grandes empresas —introducido en 2025 y ahora prorrogado hasta 2026— con una recaudación estimada de 8.000 millones de euros provenientes de las 300 mayores compañías del país. A cambio, se congelan los impuestos para particulares y para “el 99,9% de las empresas”, lo que situará la presión fiscal en el 43,9% del PIB, el nivel más bajo desde 2019, según detalló Lecornu en declaraciones recogidas por Le Parisien.
El Ejecutivo también ha prometido la congelación del impuesto sobre la renta, la reforma de las ayudas sociales, el mantenimiento del subsidio de desempleo, la mejora de las becas estudiantiles y la destinación de 400 millones de euros a la construcción de viviendas asequibles. Además, se ampliarán las comidas subvencionadas para estudiantes y aumentará la prestación mensual complementaria para trabajadores con bajos ingresos en unos 50 euros al mes para tres millones de hogares, según informó una fuente gubernamental a la prensa local.
Estas medidas, según Boris Vallaud, jefe de los diputados socialistas, “permiten considerar una no censura”, mientras que otros portavoces socialistas confirmaron que su grupo probablemente no apoye la moción contra el gobierno, de acuerdo con declaraciones recogidas por Le Parisien.
En contraste, la derecha moderada, representada por Bruno Retailleau, ha criticado el presupuesto en la red social X, acusando al Ejecutivo de adoptar políticas que incrementan el gasto y los impuestos, lo que, en su opinión, “desanima a los que producen”. Pese a ello, Retailleau descartó explícitamente votar a favor de la censura, mostrando el rechazo de su sector a provocar nuevas elecciones parlamentarias en un contexto en el que la extrema derecha lidera las encuestas.
Por su parte, Lecornu admitió ante la prensa que “esto lo hago con pesar porque soy consciente de que me veo obligado a faltar a mi palabra”, y describió la situación como “un éxito parcial, un fracaso parcial”. El jefe de gobierno insistió en que asegurar un déficit público del 5% del PIB es esencial para la “credibilidad” de Francia ante Bruselas y para avanzar en el objetivo de reducirlo por debajo del 3% en 2029, tal como se ha comprometido ante la UE.
Las reacciones de la oposición han sido inmediatas. Mathilde Panot, presidenta de LFI en la Asamblea Nacional, anunció la presentación de una nueva moción de censura argumentando que Lecornu “utiliza el artículo 49.3 para imponer su desastroso presupuesto”. El precedente inmediato es la moción rechazada contra el Ejecutivo por su postura en el acuerdo de libre comercio con Mercosur.
Si el gobierno supera las mociones de censura anunciadas y logra mantener el bloque socialista al margen de la votación, Francia podrá contar con un presupuesto aprobado para mediados de febrero.
(Con información de AFP, EFE, Europa Press y Reuters)
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