En la antesala del “supermiércoles” con la licitación del nuevo bono en dólares prevista para mañana, el ministro de Economía, Luis Caputo, explicó sus expectativas sobre el monto y la tasa buscados, y ofreció detalles sobre la compra de reservas por parte del Banco Central, una de las principales demandas del mercado y del FMI.
Caputo indicó que la intención es captar USD 1.000 millones a una tasa por debajo del 9%. Señaló que el objetivo del nuevo bono es demostrar al mercado que, con instrumentos más convencionales, el riesgo país sería distinto.
Las declaraciones se realizaron en un evento de la Fundación IEB en el Hotel Four Seasons, en el marco de la licitación que realizará mañana la Secretaría de Finanzas para cubrir parcialmente los vencimientos de capital de los bonos AL30 y AL29 con vencimiento el 9 de enero de 2026.
Tras las palabras del ministro, una fuente del mercado comentó que, si se anunció ese monto, ya tendría demanda suficiente y consideró la tasa propuesta como coherente con la curva, por lo que no implicaría un roll-over de deuda a una tasa alta si finalmente queda por debajo del 9%.
Sobre la compra de reservas, Caputo dijo que se busca que sea barata y ordenada. Explicó que, manteniendo el ratio actual, se podrían comprar unos USD 7.000 millones, mientras que si la base monetaria se ubica en 6% del PBI la capacidad de compra podría llegar a USD 14.000 millones.
El ministro remarcó la necesidad de coordinar políticas públicas, y apuntó que lo monetario está estrechamente ligado a la acumulación de reservas: la forma de compra puede ser prolija o desordenada. Descartó la idea de que el FMI obligará a una flotación abrupta y a compras descontroladas de divisas.
Explicó además que cuando el BCRA compra dólares emite pesos, y si esa emisión no es absorbida por la demanda de moneda local puede generar inflación, obligando luego al Central a retirar pesos del mercado y a convertir ese pasivo en obligaciones remuneradas, con un costo financiero asociado. En su visión, en periodos de estabilización e inversión la cuenta financiera de la balanza de pagos es la principal fuente de dólares.
Qué pasará con las bandas cambiarias
Sobre la continuidad de las bandas de flotación, Caputo indicó que circuló la recomendación de esperar para vender dólares pensando que se levantarían las bandas, pero afirmó que ya hay consenso con el Fondo y que eso no ocurrirá.
Agregó que cuanto antes se eliminen las últimas restricciones, mejor, aunque no hay una urgencia específica: según dijo, en economía todo es causalidad y mientras Argentina siga haciendo las cosas bien los resultados serán positivos. Habló de este punto al responder sobre el cepo a las empresas.
Admitió que sería imprudente intentar una flotación inmediata en un país con alta volatilidad. Señaló también que existe un patrón de gobiernos locales con déficit financiado mediante tasas, impuestos y deuda, y que ahora, desde el gobierno nacional, pueden limitar esas prácticas, en un contexto de tensión con el gobernador bonaerense Axel Kicillof.
Caputo reconoció que Argentina no ha alcanzado todavía el nivel de credibilidad que el gobierno busca; dijo que, con las medidas tomadas, esperaba un riesgo país más cercano a 300 puntos básicos. Señaló que recuperar la confianza es un proceso largo que requiere comunicación clara y resultados verificables.
Lo que viene en el Congreso
En relación con el proyecto de Presupuesto 2026 y su mayor involucramiento en cuestiones políticas, el ministro comentó que participa más en las negociaciones, aunque el control político permanece en manos del grupo encabezado por el ministro del Interior, Diego Santilli. Comentó además que La Libertad Avanza es ahora la primera minoría en el Congreso y valoró la capacidad de ese espacio para presentar una imagen coherente.
Dijo que la validación social del plan económico aporta gobernabilidad y que, además de lo económico, existen factores sociales, políticos y geopolíticos favorables; destacó el respaldo histórico de Estados Unidos a Argentina.
Al final del evento, la Fundación IEB entregó un premio a Luis Caputo y al director del BICE, Felipe Núñez, como reconocimiento por la gestión en el Ministerio de Economía, poniendo énfasis en la desaceleración de la inflación y la reducción de la pobreza.


