Néstor García, secretario del Sindicato de la Carne, ofreció detalles sobre la situación del Frigorífico Anselmo y sostuvo que la solución más viable es que la Justicia declare la quiebra para permitir la continuidad de la explotación por parte de un nuevo grupo empresario; además, cuestionó la gestión de los actuales propietarios.
“La negociación se alargó por exigencias del lado vendedor”
Explicó que las gestiones para encontrar una salida se prolongaron por las condiciones impuestas por los dueños actuales.
Dijo que había interesados en asumir el frigorífico, pero que las demandas del vendedor demoraron e impidieron el avance de las negociaciones.
El sindicato intentó evitar la intervención judicial buscando acuerdos que protegieran a los trabajadores.
Consideraron que, ante la falta de alternativas, era necesario esperar la quiebra para que una nueva empresa retomara la actividad y mantuviera la totalidad de la plantilla.
“Es la forma más limpia y sin pasivos ocultos”
García afirmó que la quiebra permitiría conocer con precisión el estado real del frigorífico y reducir el riesgo de conflictos futuros.
Señaló que así se evitarían pasivos ocultos y que quien asuma la explotación lo haga conociendo las deudas reales.
En caso de que la Justicia avance, el acuerdo incluiría medidas concretas para los trabajadores.
Entre ellas, la regularización de los salarios atrasados y la reanudación de la producción.
Tres meses de incertidumbre: “Parece que hubieran sido diez años”
El secretario del gremio describió la angustia que vivieron los trabajadores desde el cierre de la planta.
Comentó que, aunque sólo pasaron tres meses, la situación se sintió mucho más larga por la incertidumbre y la desesperación.
El sindicato gestionó ayudas y asistencia para las familias afectadas, aunque reconoció los límites de esos recursos.
Se hicieron gestiones para evitar cortes de servicios y atender casos urgentes, pero no siempre fue posible resolver todas las necesidades.
Gestiones con jueces, empresarios y consulados
García relató que mantuvieron contactos con diferentes actores para intentar acelerar una solución.
Explicó que las conversaciones con jueces, otros sindicatos, empresarios y trabajadores son diarias y buscan coordinar una salida que preserve empleos.
También informó que elevó la preocupación ante autoridades diplomáticas por la participación de inversores extranjeros.
Mencionó gestiones con el consulado argentino en Checoslovaquia y con el consulado checoslovaco en Argentina para transmitir la inquietud de los trabajadores y evitar retiros sin garantías.
Críticas a la gestión de los inversores: “Se puso plata, pero se puso mal”
Consultado sobre el papel de los inversores internacionales, García consideró que algunas decisiones no fueron acertadas.
Afirmó que hubo inversión, pero que se aplicó de forma inadecuada y sin escuchar propuestas que podrían haber beneficiado a la empresa.
Subrayó que el sindicato no administra la empresa y que su función es representar a los trabajadores, no gestionar la compañía.
Indicó que, si participaran de la administración, pasarían a ser dueños, lo que no corresponde a su rol sindical.
Expectativa por un anuncio inminente: “Estamos a la espera de la quiebra”
García señaló que la resolución judicial podría conocerse en breve y que están a la espera de una definición.
Aunque la palabra “quiebra” tiene connotaciones negativas, explicó que para los trabajadores es la vía que permitiría reiniciar la actividad con transparencia.
Insistió en que nadie asumirá deudas sin conocer su alcance real, por lo que la quiebra ofrecería claridad sobre las obligaciones.
Por ese motivo, consideran que es la opción más segura para permitir un nuevo comienzo.
“Los trabajadores fueron coherentes y pensaron en el futuro del frigorífico”
Destacó la conducta responsable y solidaria de los empleados durante el conflicto, que facilitó la posibilidad de una reapertura.
Resaltó que las decisiones tomadas en conjunto han contribuido a que el frigorífico Anselmo tenga una segunda oportunidad para reabrir.
Finalmente, expresó el deseo de que haya una resolución favorable antes de fin de año.
Esperan que, de cara a las fiestas, llegue una noticia positiva tras un período difícil para las familias afectadas.


