A los 15 años participó en la creación del Centro de Estudiantes de su escuela; a los 26 fue concejal y a los 30 fue elegido intendente de Venado Tuerto. A los 36, Leonel Chiarella se convirtió en el presidente más joven del Comité Nacional de la UCR. Llegó impulsado por Maximiliano Pullaro tras el rechazo de diversos dirigentes de peso, en un contexto de fuertes internas, pérdida de representación parlamentaria y crisis de identidad del partido tras la irrupción de Javier Milei. Su nombramiento representa el avance de la estrategia de Provincias Unidas hacia 2027 y refuerza el liderazgo del gobernador santafesino.
El nombre de Chiarella surgió como plan B después de que varios referentes veteranos rechazaran suceder a Martín Lousteau. El último en declinar fue Gustavo Valdés, quien dejó la gobernación de Corrientes en manos de su hermano Juan Pablo para evitar quedar en medio de las disputas internas de la UCR. Aunque su reconocimiento nacional es limitado, su candidatura no generó resistencias internas y alimentó la expectativa de un recambio generacional real en algunos sectores del partido.
Lousteau, al asumir en 2023, evitó caracterizar su llegada como renovación: “Tengo más de 50 años, no se puede hablar de renovación”, dijo en su momento. Chiarella, en cambio, llega con la carta de haber cortado en 2019 más de dos décadas de gobiernos peronistas en Venado Tuerto y de haber sido reelegido en 2023 con más del 83% de los votos. Acumula seis años de gestión municipal con superávit fiscal.
Nacido el 18 de diciembre de 1988, inició su militancia a los 15 años en la Escuela Técnica 483 “El Industrial” de Venado Tuerto, donde presidió el Centro de Estudiantes en 2006. Fue dirigente de la Juventud Radical a los 18. En Rosario se recibió de abogado en la Universidad Nacional de Rosario, militó en la Agrupación Estudiantil 1983, integró el consejo directivo y fue ayudante de cátedra en Derecho Constitucional I y II durante cuatro años. Participó además en distintas organizaciones no gubernamentales. En 2015 fue electo concejal y ocupó ese cargo hasta 2019.
En su gestión destacan obras públicas como una red de jardines de infantes —entre ellos el único jardín maternal nocturno del país—, nuevas salas de salud y políticas culturales y deportivas. También se subraya la articulación público-privada con las principales empresas de la ciudad. En diálogo con medios, fue de los primeros intendentes en alertar sobre el estado de las rutas desde la llegada de La Libertad Avanza al Ejecutivo nacional.
En 2025, durante un encuentro en Panamá, la Red de Innovación Local (RIL) lo seleccionó como uno de los alcaldes más innovadores de América Latina, destacando su liderazgo en tecnología aplicada a la gestión municipal. Venado Tuerto fue certificada como Ciudad Eficiente —la primera de Santa Fe y la quinta del país— por sus políticas de desarrollo productivo y empleo. Su primera gestión había recibido reconocimientos por su enfoque en seguridad, pavimentación, instalación de luminarias LED y programas de apoyo a emprendedores, formación en oficios y desarrollo cultural.
Este viernes se convirtió en el presidente más joven en los 134 años de historia del radicalismo. Hasta ahora, el más joven había sido Gabriel Oddone —que asumió con 41 años tras la muerte de Marcelo T. de Alvear en 1942—, seguido por Hipólito Yrigoyen, que llegó al cargo con 45 años en 1897. Chiarella enfrenta el desafío de conducir un partido dividido, debilitado por la caída de su representación parlamentaria y por rupturas de bloques, además de gestionar una relación compleja con el gobierno de Javier Milei mientras cinco gobernadores radicales cuidan sus territorios y preparan sus reelecciones para 2027.
Contará con el respaldo de los gobernadores que integran Provincias Unidas, sector que logró conformar un bloque de 22 diputados. El ala de Gerardo Morales y Martín Lousteau apuesta por un perfil más opositor a La Libertad Avanza, mientras que Pullaro promueve un vínculo menos confrontativo y pragmático para negociar las necesidades provinciales.
Aunque el entorno del gobernador procura despegarlo de disputas internas por el liderazgo, la intervención de Pullaro en esta elección lo fortalece de cara a futuras batallas estratégicas. Pese a la derrota electoral de octubre, Pullaro logró imponer a su vicegobernadora, Gisela Scaglia, como presidenta del bloque de Provincias Unidas, en una pulseada que se impuso sobre sectores del peronismo de centro. Es el dirigente que gobierna la provincia más poblada del radicalismo, mantiene vínculos con referentes peronistas y radicales y pretende impulsar un candidato presidencial para 2027 desde el espacio de centro.


