15 de enero de 2026
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Sturzenegger acusa a viñateros mendocinos de promover prácticas anticompetitivas y los compara con Chiqui Tapia

(NA) – El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, comparó a la Asociación de Viñateros de Mendoza con el presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, por haber recurrido a la Justicia para frenar una medida de desregulación del sector vitivinícola, y los acusó de intentar reinstaurar mecanismos de control del mercado.

“Hay que pegarle al chancho para que aparezca el dueño”, afirmó el funcionario en un extenso mensaje publicado en la red social X, al referirse a la presentación judicial que pretende restablecer la obligatoriedad del Certificado de Ingreso de Uva (CIU), trámite que el Gobierno dejó como opcional dentro de su política de desregulación.

Sturzenegger explicó que casi la mitad de los productores dejó de utilizar el CIU cuando dejó de ser obligatorio: “El 45% de los productores que antes estaban obligados a hacerlo, luego no lo usaron. Por eso justamente lo hicimos opcional”, sostuvo.

El ministro comparó esa postura con la resistencia de la AFA frente al intento de permitir que los clubes opten por convertirse en sociedades anónimas tras el DNU 70/23, según informó la Agencia Noticias Argentinas.

“Recurrieron a la Justicia para prohibir la opcionalidad. Es decir, no querían que los socios pudieran elegir”, señaló, y aseguró que detrás de ambas actitudes hay intereses corporativos.

Sobre el reclamo de los viñateros, planteó dos hipótesis. La primera es que el CIU funcionaba como un mecanismo de control del mercado al concentrar información clave sobre el movimiento de la uva, lo que podría facilitar prácticas de cartelización.

La segunda hipótesis es que, sin el certificado, se complica el cobro de una tasa privada vinculada a la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar), cuyo mandato, según afirmó, está vencido. “Sin el CIU se les dificulta el cobro de esa tasa. Ahí aparece el verdadero interés”, expresó.

El ministro manifestó su preocupación por la situación del sector: “Es muy triste ver que un sector que tiene tanto para dar quede rehén de estos intereses, siendo que tiene mucho más para ganar en un ámbito de libertad”.

Finalmente defendió la política de desregulación impulsada por el presidente Javier Milei y afirmó que, en su visión, “la regulación, en general, es mala, un lobo con piel de cordero”.

“Esperemos que la Justicia se ponga del lado de la producción y la libertad, y no del lado de las prácticas anticompetitivas y los intereses de una o dos corporaciones”, concluyó.

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