El presidente ruso, Vladimir Putin, ofrecerá este viernes su conferencia de prensa anual; en 2025 el acto adquiere especial relevancia al cumplirse 25 años de su gestión.
El encuentro, que normalmente se celebra en diciembre y se prolonga varias horas, se transmite por la televisión estatal con control editorial. Permite además que periodistas y ciudadanos de las 12 zonas horarias de Rusia formulen preguntas al mandatario.
En las semanas previas, Putin adoptó un tono desafiante y reiteró que, si fracasa la vía diplomática, Rusia avanzará por la fuerza para apoderarse del resto del este de Ucrania. Ante funcionarios de defensa afirmó que “los objetivos de la operación militar especial sin duda se alcanzarán”, usando la expresión oficial del Kremlin.
El acto llega después de que la Unión Europea reforzara su apoyo a Kiev con un préstamo de 90.000 millones de euros que no recurre a los activos rusos congelados. A la vez, el Kremlin busca mantener a Europa al margen de unas negociaciones de paz en territorio ucraniano impulsadas por el presidente estadounidense Donald Trump.
Esta semana elevó aún más su retórica: calificó a dirigentes de la UE como “cerdos” y advirtió que recurrirá a la fuerza para ocupar las zonas de Ucrania que reclama como rusas si las conversaciones no avanzan.
Desde el verano, Rusia logró avances sobre el terreno, especialmente en la región sureña de Zaporizhzhia. Los combates continúan con intensidad en distintos frentes, mientras Estados Unidos mantiene conversaciones por separado con ambas partes. Moscú, que mantiene la iniciativa, dice querer cerrar un acuerdo antes de aceptar un alto el fuego.
El mandatario estadounidense declaró recientemente que Rusia estaría en mejor posición para negociar y sugirió que Kiev debería valorar ceder parte de su territorio. Esa postura ha generado inquietud en Europa, donde temen que Washington presione por un acuerdo rápido que favorezca en exceso a Moscú.
Entre la población de Moscú entrevistada por AFP, la mayoría expresó que lo que más esperan es una respuesta concreta sobre el final de la guerra. Anna, una jubilada de 65 años, dijo: “Le preguntaría cuándo llegará la paz para todos” y manifestó su apoyo a la posición del presidente.
También se espera que Putin responda preguntas sobre la situación de la economía rusa, que lleva casi cuatro años adaptada a una “economía de guerra”, con la defensa nacional priorizada sobre otros sectores. En ese tiempo, Rusia ha soportado sanciones internacionales y una inflación persistente.
“La realidad de los costos de la guerra ya no puede pasar desapercibida”, señaló este mes The Bell, medio independiente ruso, al presentar un panel de especialistas para analizar la economía del país.
Una encuesta reciente del centro independiente Levada —catalogado como “agente extranjero” por el Kremlin— indica que el 16% de los ciudadanos quiere que Putin explique cuándo mejorarán las condiciones de vida en Rusia.
(Con información de AFP)


