El hecho ocurrió en una parada de transporte situada en la intersección de las calles La Golondrina y El Benteveo, en el barrio San José. Según el expediente, en ese punto se encontraban una subinspectora de la Policía Federal, de 35 años, y otra mujer de 50 cuando fueron abordadas por dos delincuentes que intentaron cometer un robo.
Tras el intento de asalto, una de las mujeres fue trasladada y asistida en el Hospital de Rafael Calzada. No se detallan en el acta las lesiones que presentaba, pero la atención médica fue registrada como parte de las actuaciones iniciales.
Por disposición judicial, personal de la Policía Científica intervino en la escena para realizar las diligencias correspondientes. En el lugar se secuestró un revólver marca Trade Mark calibre 32 largo, que según las primeras pericias habría sido utilizado por los agresores que se movilizaban en motocicleta —comúnmente denominados “motochorros”—. Además, los investigadores incautaron el arma de fuego que portaba la subinspectora, procedimiento habitual cuando una persona que integra fuerzas de seguridad se encuentra fuera de servicio y participa de un hecho que requiere instrucción judicial.
El expediente consigna que la subinspectora estaba franco de servicio y vestida de civil al momento del intento de robo. Esa circunstancia es relevante para la investigación, porque condiciona el tratamiento procesal de la actuación policial y el análisis de las pruebas recolectadas. La causa quedó radicada en la Unidad Funcional de Instrucción N° 19 de los tribunales con jurisdicción en Lomas de Zamora, que será la encargada de profundizar la investigación, tomar declaraciones y coordinar las medidas periciales adicionales.
Las tareas de los peritos incluyen el levantamiento de rastros y huellas, el análisis del arma secuestrada y la recolección de testimonios de testigos y de las víctimas. Esos elementos permitirán a la justicia determinar la mecánica del intento de robo, la posible vinculación de los agresores con otros hechos y las responsabilidades penales que correspondan.
El avance de la investigación dependerá de diversas actuaciones procesales, como la identificación de los imputados, la comprobación de la participación efectiva de las personas que portaban el arma y la valoración de las pruebas técnicas. Por el momento, lo conocido públicamente se limita a la información básica contenida en el expediente: la localización del hecho, la intervención de las fuerzas científicas y la remisión del caso a la Unidad Funcional N° 19 para su instrucción.


