Los envases de shampoo suelen desecharse con frecuencia y a menudo no se les encuentra un nuevo uso. Sin embargo, existen al menos tres formas prácticas de reutilizarlos en el hogar, transformándolos en herramientas o espacios de almacenamiento.
Con la creciente preocupación por el medio ambiente, reciclar recipientes como los potes de shampoo se ha vuelto una solución doméstica común para reducir residuos y crear alternativas económicas y creativas. Gracias a su tamaño y resistencia, estos envases de plástico son una base útil para proyectos DIY (hazlo tú mismo) que aprovechan materiales disponibles en casa sin generar costos adicionales. Reutilizarlos de forma ingeniosa contribuye tanto al orden como a una decoración funcional y sostenible.
Para que el reciclaje sea seguro y duradero, es importante lavar bien el pote, quitar las etiquetas rebeldes y realizar cortes controlados. Con herramientas sencillas —cúter, tijeras o una punta caliente— se puede adaptar el envase a múltiples usos. A continuación, tres propuestas simples y prácticas para convertir estos potes en organizadores útiles.
Tres ideas simples para transformar los potes de shampoo en organizadores útiles y sustentables
1. Organizador de baño o cocina:
Si se corta la parte superior del pote se obtienen recipientes pequeños ideales para peines, cepillos de dientes, esponjas, utensilios o cosméticos. El plástico liso y resistente tolera la humedad, y su tamaño compacto permite colocarlos en cajones, repisas o colgarlos con un gancho adhesivo en azulejos o estantes.
2. Porta-cables y cargadores:
Algunos potes rígidos se pueden transformar en mini organizadores para cables de teléfono, auriculares, adaptadores o cargadores. Haciendo una abertura lateral y lijando los bordes se consigue una funda práctica que evita enredos y protege los cables, útil para mochilas, escritorios o cajones.
3. Mini maceta para plantas pequeñas:
Perforando la base para permitir el drenaje, el pote se convierte en una maceta pequeña apta para suculentas, brotes o hierbas. El plástico soporta la humedad y puede decorarse con pintura, vinilo o marcadores, lo que lo hace ideal para iniciarse en la jardinería urbana sin comprar macetas nuevas.
El reciclaje creativo de envases plásticos no solo facilita el orden en el hogar, sino que también contribuye a reducir la cantidad de residuos cotidianos, aportando valor y responsabilidad ambiental.
Para aprovechar al máximo estos organizadores, conviene personalizarlos: una mano de pintura acrílica, vinilos autoadhesivos, etiquetas o cintas de tela permiten identificar y embellecer cada pote según su uso y ubicación. Además, es recomendable lavarlos periódicamente para evitar olores y asegurarse de que sigan siendo adecuados para objetos delicados o plantas.


