15 de enero de 2026
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Cómo ubicar el sofá según el tamaño del televisor

Saber dónde colocar el sofá y el televisor es una de las dudas más frecuentes al reorganizar la sala o adquirir un equipo nuevo. Siguiendo pautas técnicas sencillas se puede aumentar el confort, proteger la salud visual y aprovechar mejor el entretenimiento doméstico.

La forma en que se instala el televisor influye directamente en la comodidad de los usuarios. Un posicionamiento inadecuado puede causar fatiga ocular y molestias físicas, lo que dificulta disfrutar de la pantalla con comodidad.

Distancia entre el sofá y el televisor

El primer factor a considerar es la distancia entre el sofá y el televisor, que debe ajustarse al tamaño de la pantalla.

Las recomendaciones de LG establecen una relación entre las pulgadas del televisor y la distancia desde el asiento principal.

Por ejemplo: para un televisor de 32 pulgadas se recomienda una distancia de 1,34 metros; para 40 pulgadas, 1,68 metros; para 48 pulgadas, 2 metros; para 65 pulgadas, 2,7 metros; para 75 pulgadas, 3,15 metros; y para 86 pulgadas, aproximadamente 3,6 metros.

Estas cifras son orientativas y pueden adaptarse al espacio disponible. Es importante evitar que el televisor resulte desproporcionado respecto a la habitación, ya que una distancia insuficiente puede provocar molestias como fatiga ocular.

Altura, iluminación y otros aspectos importantes

En cuanto a la altura, el centro de la pantalla debería quedar alineado con la altura de los ojos cuando la persona está sentada. Así se reducen las molestias de cuello y la fatiga por mantener posturas incómodas.

La iluminación del entorno también es relevante. Conviene ubicar el televisor de modo que la luz natural o de las lámparas no genere reflejos en la pantalla. Añadir iluminación indirecta detrás del televisor ayuda a equilibrar el contraste con la habitación, facilita la adaptación visual y reduce el cansancio ocular en sesiones prolongadas.

La elección del soporte de pared es importante para la seguridad y el aprovechamiento del espacio. Un soporte fijo ofrece estabilidad y ahorro de superficie, mientras que un soporte articulado permite ajustar orientación y ángulo según la posición del espectador. En casas con niños, la instalación debe ser especialmente robusta para evitar accidentes.

Organizar los cables con canaletas no solo mejora la estética, sino que también previene tropiezos y riesgos. Mantener los cables recogidos contribuye a un ambiente más ordenado y seguro.

Por último, comprobar la proximidad de enchufes y tomas de corriente facilita la conexión de los dispositivos. Garantizar una ventilación adecuada detrás del televisor evita el sobrecalentamiento y ayuda a prolongar la vida útil del equipo.

Aplicando estas recomendaciones se puede convertir cualquier sala en un espacio cómodo y seguro, diseñado para disfrutar del contenido sin molestias ni distracciones.

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