El 1° de septiembre de 1939, con la invasión de la Alemania nazi a Polonia, se inició la Segunda Guerra Mundial. Unos meses después, en Atlanta, Estados Unidos, se estrenó una de las películas más célebres de la historia del cine: Gone with the Wind —Lo que el viento se llevó.
La película se exhibió por primera vez el 15 de diciembre de 1939 y pronto se convirtió en un fenómeno tanto de público como de crítica. Desde su estreno en el Loew’s Grand Theatre de Atlanta, rompió récords de taquilla y dejó una huella duradera en la industria cinematográfica.
El estreno fue un evento de gran magnitud: el gobernador de Georgia declaró la jornada como día festivo para facilitar la asistencia del público, y el ayuntamiento de Atlanta organizó un festival de tres días en el que se pidió a los asistentes que vistieran trajes de época.
La producción fue una de las más costosas de su tiempo y no escatimó en recursos, incluidos los intérpretes: contó con cincuenta actores con diálogo y alrededor de 2.400 extras. El film introdujo avances técnicos relevantes y, ajustada por la inflación, figura entre las películas más taquilleras de la historia.
Protagonizada por Clark Gable (Rhett Butler) y Vivien Leigh (Scarlett O’Hara), la película está basada en la novela homónima de Margaret Mitchell, publicada en 1936.
La novela de Mitchell es una obra histórica ambientada en el sur de Estados Unidos durante y después de la Guerra de Secesión. Se centra en Scarlett O’Hara, una joven de dieciséis años de la plantación Tara, que afronta el amor, la pérdida y la supervivencia en medio del conflicto y sus consecuencias.
En síntesis, la película narra la Guerra Civil desde la perspectiva de Scarlett O’Hara. Antes del conflicto, Scarlett descubre en un baile que el hombre que le interesa, Ashley Wilkes, está comprometido con su prima Melanie. Por celos, acepta casarse con otro hombre, pero también conoce a Rhett Butler, quien se muestra atraído por ella. Tras enviudar al comienzo de la guerra y enfrentada a las penurias del conflicto, Scarlett toma decisiones para proteger la plantación familiar. Con el tiempo se casa con Rhett y tienen una hija, pero la relación enfrenta múltiples tensiones y pruebas.
La película obtuvo ocho premios Oscar de trece nominaciones, además de recibir dos distinciones honorarias otorgadas por la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos.
Entre los galardones figuran Mejor Película, Mejor Director (Victor Fleming), Mejor Guion Adaptado (premio póstumo a Sidney Howard), Mejor Actriz (Vivien Leigh), Mejor Actriz de Reparto (Hattie McDaniel, la primera actriz negra en ganar un Oscar), Mejor Fotografía, Mejor Dirección Artística y Mejor Montaje. Además recibió dos premios honoríficos: uno para William Cameron Menzies por su uso del color y otro para la producción, otorgado a Don Musgrave y Selznick International Pictures por sus logros técnicos.
En 2019, el American Film Institute incluyó Lo que el viento se llevó en su lista de las 100 mejores películas de la historia, ubicándola en sexto lugar. En esa lista, Citizen Kane, dirigida por Orson Welles y estrenada en 1941, ocupó el primer puesto.
La película volvió a ser noticia en junio de 2020, cuando la plataforma HBO Max la retiró temporalmente de su catálogo. La medida se produjo en el contexto de las protestas provocadas por el asesinato de George Floyd en Minneapolis y del movimiento Black Lives Matter. El cineasta John Ridley, ganador del Oscar por 12 Years a Slave, pidió públicamente su retirada, argumentando que la película glorifica el sur anterior a la guerra, ignora los horrores de la esclavitud y consolida estereotipos dañinos sobre las personas negras.
Las controversias en torno a Lo que el viento se llevó no comenzaron en 2020. Durante la preproducción, organizaciones denunciaron aspectos del libro original, como insultos racistas y la presentación del Ku Klux Klan como una “necesidad trágica”. Medios afroamericanos llegaron a pedir el boicot a las producciones del productor David O. Selznick. Bajo presión, Selznick y su guionista Sidney Howard atenuaron pasajes ofensivos y, siguiendo la recomendación de la NAACP, contrataron asesores técnicos —en la práctica, dos asesores blancos— para supervisar la representación de los personajes afroamericanos.
En el momento del estreno también se registraron críticas directas desde la prensa afroamericana y de la izquierda. El dramaturgo Carlton Moss calificó la película en The Daily Worker como una “colección de personajes negros superficiales que insultan a la audiencia”, y el Chicago Defender la describió como “un arma de terror contra la América negra”. Hubo protestas en ciudades como Washington D.C., Chicago y Brooklyn, y figuras como Malcolm X o, en otra época, el cineasta Spike Lee han señalado públicamente sus objeciones al contenido ideológico y a los estereotipos presentes en el filme.
En junio de 2020, un portavoz de HBO Max explicó a The Hollywood Reporter que la decisión de retirar temporalmente la película respondía a que se trata de “un producto de su tiempo” que refleja prejuicios étnicos y raciales que han sido comunes en la sociedad estadounidense. Añadió que mantener la obra en la plataforma sin contextualizar y denunciar esos elementos sería irresponsable.
La empresa aclaró que no consideraba la medida una censura y anunció que la película volvería al catálogo acompañada de un debate y material explicativo sobre su contexto histórico y sus elementos problemáticos, manteniéndose a la vez la obra en su forma original para no borrar la existencia de esos prejuicios.
Así ocurrió: desde 2020, Lo que el viento se llevó está disponible nuevamente en la plataforma con una introducción que explica su contexto histórico y advierte sobre los contenidos controversiales de este clásico del cine.


