15 de enero de 2026
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Defensores de Banfield cumple 98 años y prepara el centenario

El plantel de vóley de Defensores de Banfield junto a socios e hinchas, tras un encuentro en el gimnasio del club de Banfield.

Diego Balenzuela es jugador del equipo de vóley de Defensores de Banfield, que compite en la Liga Argentina, la máxima categoría en la que participa actualmente el club. Más allá de su desempeño en la cancha, Balenzuela se refirió a la situación institucional y económica que atraviesa la entidad, poniendo el foco en las dificultades para sostener el funcionamiento cotidiano.

Según explicó, uno de los principales problemas es el pago de los servicios: “Lo que más cuesta es pagar los servicios”. En la actualidad el club no recibe subsidios, lo que aumenta la presión sobre sus finanzas diarias. No obstante, Balenzuela recordó que en otros momentos la institución contó con algún apoyo del Municipio y del Banco Provincia, si bien esas colaboraciones no son permanentes ni suficientes para resolver las necesidades recurrentes.

Además de lo económico, Balenzuela resaltó el valor social del club. Lo describió como un espacio de contención donde se busca que los chicos pasen tiempo dentro de las instalaciones, porque eso implica que están a salvo. Esta función comunitaria es prioritaria para el club: no se trata solo de la práctica deportiva, sino de ofrecer un entorno seguro y formativo para los jóvenes. Enfatizó que esa filosofía se transmite de manera homogénea entre el personal: “Desde el primer hasta el último empleado transmite las mismas ideas”.

En conjunto, sus palabras muestran dos dimensiones complementarias del club: por un lado, la actividad deportiva y la presencia en la elite del vóley nacional; por otro, el desafío de mantener las operaciones y los programas sociales ante limitaciones presupuestarias. La ausencia de subsidios recurrentes obliga a buscar soluciones alternas para cubrir gastos corrientes, especialmente los servicios básicos que posibilitan el funcionamiento diario. Al mismo tiempo, la misión social del club obliga a priorizar la continuidad de actividades que benefician a la comunidad, especialmente a la infancia y la juventud.

La situación descrita por Balenzuela pone de manifiesto la tensión entre las aspiraciones deportivas y la realidad financiera de muchas instituciones deportivas locales: la necesidad de competir y mantener un alto nivel deportivo coexiste con la obligación de sostener roles sociales que requieren recursos constantes. En ese marco, el apoyo institucional o comunitario, cuando existe, resulta importante, pero no siempre garantiza estabilidad a largo plazo. Defensores de Banfield, según el testimonio, intenta sostener esa doble función pese a las limitaciones económicas, apoyándose en una visión compartida por su personal y en su compromiso con los chicos que asisten al club.

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