En la región de Odesa, al sur de Ucrania, autoridades ucranianas informaron que una serie de ataques rusos contra instalaciones dejó al menos un muerto y ocho heridos.
Los ataques alcanzaron los puertos de Chornomorsk y Pivdeni, provocando daños en edificios administrativos, depósitos de petróleo, contenedores y en los sistemas de transporte de carga.
El gobernador de Odesa, Oleg Kiper, explicó que el Ejército ruso realizó “un ataque combinado con misiles y drones contra la infraestructura portuaria”, lo que afectó tanto la operatividad como la seguridad de la zona.
Kiper señaló en su canal de Telegram que los servicios de emergencia acudieron de inmediato a los lugares afectados para asistir a las víctimas y controlar la situación.
Por su parte, Oleksi Kuleba, ministro de Desarrollo Comunitario y Territorial de Ucrania, aseguró que, pese a los daños sufridos, las operaciones portuarias no se detuvieron.
“Este es otro ataque de un país terrorista contra la infraestructura portuaria, que contribuye a garantizar la seguridad alimentaria mundial”, declaró Kuleba.
El ataque con drones sobre el puerto de Chornomorsk provocó un incendio en contenedores de petróleo y dejó dos heridos, mientras que el impacto de un misil en el puerto de Pivdeni causó la muerte de una persona y varios lesionados.
La Administración Portuaria de Ucrania informó que un edificio administrativo e instalaciones portuarias resultaron dañados. Las labores de emergencia incluyeron atención médica a los heridos y su traslado a centros sanitarios cercanos.
Kuleba detalló en Telegram que al menos cinco personas resultaron heridas y están recibiendo atención médica; además expresó sus condolencias a los familiares de la víctima fatal.
La ofensiva rusa no se limitó a Odesa: las fuerzas de Moscú bombardearon la ciudad de Kryvyi Rih, localidad natal del presidente Volodymyr Zelensky, con misiles balísticos que dañaron infraestructuras y provocaron cortes de electricidad en varias regiones.
Oleksandr Vilkul, jefe de la administración militar de Kryvyi Rih, informó sobre tres personas heridas que fueron hospitalizadas con pronóstico moderado.
La noche del 6 al 7 de enero Rusia empleó un misil balístico Iskander-M y lanzó cerca de 95 drones; la defensa aérea ucraniana interceptó la mayoría, aunque 14 drones alcanzaron objetivos en ocho ubicaciones distintas.
Según datos del Kyiv Post, a las 7:30 las fuerzas ucranianas habían derribado o inutilizado 81 drones, aunque algunos restos cayeron en otras cinco regiones, generando riesgos adicionales y complicando las labores de seguridad.
(Con información de EFE y Europa Press)


