Una fotografía tomada dentro del recinto del Senado uruguayo provocó un fuerte debate público y mediático. En la imagen se ve al senador Sebastián Da Silva, del Partido Nacional, navegando por Instagram durante una sesión, y en su pantalla se observaban fotografías de Zaira Nara. La foto se viralizó y generó numerosas reacciones en redes sociales.
La publicación suscitó críticas por interpretar la conducta como una falta de atención y de compromiso en el desempeño legislativo; también hubo comentarios y agresiones dirigidas al legislador. Algunos cuestionaron la contradicción entre su función pública, la remuneración que recibe y el uso de su tiempo durante la jornada parlamentaria.
Da Silva respondió desde su cuenta en X, rechazando las críticas y calificando el episodio como una maniobra política en su contra. En sus mensajes sostuvo: “Me cancelan por ver cómo Zaira fue a una fiesta. La izquierda en modo desespero”, relativizando el hecho y atribuyéndolo a la acción de sus rivales.
El senador no es ajeno a la exposición pública: es licenciado en Relaciones Internacionales, productor agropecuario y una figura visible dentro del Partido Nacional, con un perfil mediático asociado a la defensa del sector rural. Independientemente de sus antecedentes, este episodio volvió a poner en discusión el comportamiento de algunos legisladores durante las sesiones y la relación entre la actividad pública y el uso de dispositivos personales.


