La organización Human Rights Activists (HRANA), con sede en Estados Unidos, informó el domingo que al menos 3.919 personas murieron en Irán durante las protestas contra el régimen iniciadas a finales de diciembre; la ONG aclaró que se trata de “casos confirmados”.
HRANA añadió que investiga otros 8.949 posibles fallecimientos cuya relación con las movilizaciones aún no se ha verificado, por lo que la cifra total podría aumentar. Por su parte, el Centro para los Derechos Humanos en Irán, con sede en Noruega, registró 3.428 muertes en su informe del 15 de enero.
Sobre los heridos, HRANA contabilizó 8.949 personas lesionadas, de las cuales 2.109 presentan heridas graves. La organización también confirmó 24.669 detenciones vinculadas a las protestas que se extendieron por el país.
La ONG alertó sobre una nueva oleada de arrestos en varias ciudades y denunció el “discurso amenazante” de altos funcionarios iraníes ante la presión internacional. Además, señaló que la suspensión generalizada del servicio de internet continúa, lo que dificulta la obtención y verificación de información.
HRANA informó que entre el 5 y el 14 de enero de 2026 se registraron al menos 52 ejecuciones en 42 prisiones iraníes. Según la organización, estas ejecuciones ocurrieron en paralelo con las protestas y bajo un estricto bloqueo de internet, y afectaron en su mayoría a personas condenadas por asesinato y delitos relacionados con drogas.
La ONG subrayó que las ejecuciones tuvieron lugar en un contexto de acceso público a la información severamente restringido, lo que impidió la supervisión independiente de los procedimientos judiciales.
Las protestas comenzaron a finales de diciembre, originadas inicialmente por comerciantes de Teherán que reclamaban por la caída del rial. Las manifestaciones se extendieron rápidamente por todo el país, con demandas que llegaron a pedir el fin de la República Islámica, y alcanzaron su mayor intensidad entre el 8 y el 9 de enero, con movilizaciones masivas en casi todas las regiones.
En ese marco, el fiscal de Teherán, Ali Salehi, se refirió el domingo a las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre una supuesta suspensión de 800 ejecuciones de manifestantes tras advertencias desde Washington. Salehi aseguró que la Justicia iraní dará una respuesta “firme, disuasoria y rápida” contra quienes participaron en las protestas, según difundió la televisión estatal.
El fiscal añadió que hay numerosos casos con acusaciones formales ya remitidos a los tribunales y criticó las declaraciones de Trump, calificándolas de “tonterías sin fundamento”. Salehi reiteró que la respuesta judicial será contundente, en un acto en el que estuvo presente el líder supremo, Ali Khamenei, quien reconoció la muerte de “varios miles de personas” durante las protestas.
El miércoles pasado, Trump afirmó que Irán decidió detener las ejecuciones poco después de que Washington advirtiera sobre una posible “acción muy contundente” si Teherán procedía a ahorcar manifestantes.
Por su parte, Ali Khamenei declaró el sábado que “no llevaremos al país hacia la guerra, pero tampoco dejaremos impunes a los criminales internos e internacionales del complot estadounidense” y subrayó que “Estados Unidos debe rendir cuentas”. El líder supremo responsabilizó a Trump por las víctimas y los daños registrados durante las protestas.
En respuesta, Trump dijo en una entrevista con Politico que “es el momento de buscar un nuevo liderazgo en Irán” y reclamó el fin de los casi 37 años de mandato de la república islámica.


