En la madrugada del sábado 17 de enero se registraron al menos dos incendios de pastizales en la Zona Sur que demandaron la intervención de dotaciones de bomberos. El primer foco se inició a las 2:38 a.m. en un descampado ubicado en la intersección de las calles Reina Elena y Castillo, en la zona limítrofe entre los barrios Villa París, Amancay y Santa Ana. Según las fuentes oficiales, una dotación trabajó en el lugar y logró extinguir las llamas tras un operativo extenso.
Unos dos horas más tarde, aproximadamente a las 4:30 a.m., se observaron columnas de humo de gran tamaño en la unión de las calles Pueyrredón y Rubinstein, cerca de la avenida Provincia de Santa Fe. Al sitio acudió un camión cisterna del cuerpo de Bomberos de Glew y, con el transcurso de los minutos, lograron controlar y apagar el incendio.
Las autoridades locales y los bomberos señalaron que los incendios en pastizales son recurrentes en la zona y aprovecharon para emitir una advertencia preventiva a los vecinos. Desde el cuerpo activo de Glew pidieron a los residentes mantener el césped y el pasto cortos en sus viviendas, ya que la vegetación alta constituye uno de los principales factores que favorecen la aparición y propagación de incendios en terrenos baldíos y espacios periurbanos. Asimismo, recordaron que ante cualquier consulta la comunidad puede comunicarse al número (02224) 420-111.
Además de mantener el pasto corto, los bomberos suelen recomendar otras medidas básicas de prevención: retirar acumulaciones de material seco y basura en los lotes, no dejar residuos encendidos como colillas de cigarrillos, evitar quemas controladas sin autorización y extremar las precauciones al utilizar parrillas o equipos que generen chispas. También es importante que los vecinos avisen de inmediato al teléfono de emergencias al observar humo o fuego, ya que una denuncia temprana facilita la rápida movilización de recursos y reduce el riesgo de que el incendio se propague a viviendas o áreas con mayor riesgo.
Estos episodios nocturnos recuerdan la vulnerabilidad de sectores con terrenos descuidados y la necesidad de colaboración entre la comunidad y los servicios de emergencias para mitigarlos. La intervención oportuna de las dotaciones evitó consecuencias mayores en los hechos recientes, pero las autoridades insisten en que la prevención y el mantenimiento del entorno son claves para reducir la recurrencia de estos incidentes.


