La imagen de una persona que, al llegar a la mitad de su vida, revisa sus logros, cuestiona sus decisiones y busca un cambio radical ha marcado durante décadas la percepción cultural sobre la mediana edad. La llamada “crisis de la mediana edad” se impuso como una etapa casi inevitable de insatisfacción y replanteos profundos.
Sin embargo, investigaciones recientes difundidas por Psychology Today ponen en duda esa narrativa: cada vez más especialistas consideran que ese fenómeno es en gran medida un mito cultural y no cuenta con evidencia científica uniforme. La supuesta caída del bienestar psicológico a la mitad de la vida podría ser más una construcción social que una realidad demostrada.
Origen del concepto y evolución del debate
El término se popularizó a finales de la década de 1970, cuando la cultura popular promovió la idea de un descenso de la felicidad en la mediana edad. A lo largo de las décadas, los estudios no han proporcionado pruebas concluyentes de que exista una “crisis de la mediana edad” generalizada, según expone Psychology Today.
Los datos apuntan a que el bienestar psicológico depende del contexto histórico, la región y las circunstancias individuales, por lo que no es uniforme en todas las sociedades.
Un caso paradigmático es la llamada curva en U, que planteaba una caída de la felicidad en la mediana edad seguida de un repunte en la vejez. Este modelo, sostenido durante años por el economista David Blanchflower (Dartmouth College) y Alex Bryon (University College London), fue reevaluado por sus propios autores, quienes concluyeron que la “curva en U” no se sostiene de forma universal.
Los estudios más recientes, que analizaron datos de 44 países y millones de personas, muestran que la supuesta caída de la felicidad es muy pequeña y se observa principalmente en algunas poblaciones occidentales industrializadas.
En varias encuestas, la diferencia entre los grupos etarios apenas llega a una centésima en escalas de cero a diez, lo que reduce la relevancia práctica del fenómeno, según la investigación de Blanchflower y Bryon citada por Psychology Today.
Además, no existe un patrón uniforme del bienestar a lo largo de la vida: “los países muestran tendencias muy distintas” en la experiencia de la felicidad, señalaron los autores, lo que indica que la trayectoria del bienestar se configura de manera diferente según la cultura y el momento histórico.
Factores sociales recientes y salud mental
Un aspecto clave en los análisis actuales es el impacto de cambios sociales recientes, como la pandemia de COVID-19 y el incremento del uso de tecnologías digitales. Encuestas realizadas entre 2020 y 2025 reflejan un empeoramiento de la salud mental entre los jóvenes en comparación con las personas mayores.
No obstante, Psychology Today puntualiza que, según los datos presentados, la pandemia no aparece como una causa directa y única de ese deterioro.
Asimismo, los investigadores han hallado correlaciones entre el uso de teléfonos inteligentes y redes sociales y ciertos indicadores negativos de salud mental en adolescentes y adultos jóvenes. Aunque algunos estudios plantean vínculos causales, los autores advierten que la mayoría de los hallazgos son correlacionales y dependen de múltiples factores contextuales y personales.
Metodológicamente, la mayoría de las investigaciones revisadas proviene de encuestas transversales, es decir, comparan diferentes grupos de edad en un momento concreto sin seguir a las mismas personas a lo largo del tiempo.
Psychology Today destaca que estas limitaciones complican la extracción de conclusiones definitivas, ya que la satisfacción vital y la capacidad de adaptación pueden cambiar significativamente en cortos periodos por motivos personales o externos.
Los especialistas recomiendan no reducir el bienestar a fórmulas o estadísticas generales. Reconocer la singularidad de cada trayectoria vital permite comprender que es posible alcanzar satisfacción personal en cualquier etapa, sin quedar sujeto a patrones etarios o expectativas sociales predefinidas, concluye el análisis publicado por Psychology Today.


