Caputo anunció en redes sociales la incorporación del uruguayo Ernesto Talvi, indicando que su experiencia y perspectiva serán un aporte importante para consolidar la recuperación de la economía argentina.
Muy contento de anunciar que Ernesto Talvi, economista de amplia trayectoria y reconocido prestigio, se ha sumado a colaborar con nuestro equipo económico.
Su experiencia y visión serán un gran aporte para seguir consolidando la recuperación de la economía argentina.
— totocaputo (@LuisCaputoAR) 7 de marzo de 2026
Antes de aceptar este nuevo rol, Talvi trabajaba como investigador visitante en el Americas Institute de la Universidad de Georgetown, en Washington, entidad dirigida por el economista argentino-mexicano Alejandro Werner, exdirector del Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional.
Además, mantiene actividad académica como investigador en el Real Instituto Elcano, en España. A lo largo de su carrera también lideró la iniciativa de Política Económica y Social para América Latina de la Brookings Institution, con sede en Washington.
Su perfil político ganó visibilidad en Uruguay en los últimos años: fue candidato presidencial, fue electo senador y luego ocupó el cargo de ministro de Relaciones Exteriores. En 2021 decidió retirarse de la vida política activa.
En cuanto a su formación, Talvi es Doctor en Economía y Máster en Finanzas por la Universidad de Chicago, y Licenciado en Economía por la Universidad de la República Oriental del Uruguay. En la década de 1990 fue jefe del Banco Central del Uruguay durante el programa de estabilización de ese período y también dirigió la Iniciativa para América Latina de la Brookings Institution.
Opinión de Ernesto Talvi sobre la economía argentina
En noviembre de 2025, Talvi concedió una entrevista a La Nación en la que analizó el proceso de estabilización macroeconómica en Argentina y lo comparó con la experiencia uruguaya.
Talvi explicó que el programa de estabilización uruguayo tomó siete años y medio para alcanzar una inflación de un dígito. Señaló que se pasó de una inflación del 140% al 40% en dos años, un escenario que consideró comparable al argentino, y que bajar de 40% a un dígito llevó otros cinco años y medio; para él, ese resultado fue fruto de una estrategia deliberada basada en la paciencia.
En la misma entrevista advirtió sobre los riesgos de intentar acelerar demasiado la desinflación mediante medidas demasiado exigentes para la economía.
Según Talvi, intentar apurar la reducción de la inflación suele implicar tasas de interés muy altas y un tipo de cambio demasiado apreciado, y ese apuro puede poner en riesgo la sostenibilidad del plan económico.
Al analizar el caso argentino, también subrayó la importancia de la estabilidad institucional y de mantener reglas de juego coherentes en el tiempo; para él, los consensos básicos son fundamentales para sostener políticas económicas de largo plazo.

