El exentrenador Ángel Cappa criticó la visita de Lionel Messi al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante la reciente recepción en la Casa Blanca a la que asistió el plantel del Inter Miami dirigido por Javier Mascherano. Cappa sostuvo que la imagen de Messi junto a figuras políticas controvertidas resultó chocante para muchos aficionados y expresó su pesar por el encuentro, cuestionando si el jugador actuó por voluntad propia o por presión.
En sus declaraciones, Cappa calificó con dureza a los acompañantes políticos y describió el episodio como una equivocación desde el punto de vista simbólico. Al mismo tiempo, dejó claro que su reproche no borra la valoración deportiva: elogió a Messi como uno de los mejores futbolistas de la historia, comparable con figuras como Di Stéfano, Pelé, Cruyff y Maradona, y reconoció la alegría y emoción que ofrece a los seguidores desde hace años.
Además, Cappa reflexionó sobre la relación entre deporte y política, señalando que los gobernantes de distintas ideologías buscan asociarse con ídolos deportivos para aprovechar su popularidad. Afirmó también que muchos futbolistas provienen de sectores humildes y que, al mejorar su situación económica, tienden a adoptar estilos de vida y pensamiento de las clases dominantes, sin necesariamente ser aceptados por ellas. Concluyó que ese proceso explica en parte por qué los deportistas pueden verse envueltos en acercamientos de naturaleza política.

