La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anunció en Davos que la Unión Europea responderá de forma firme, unida y proporcional a las presiones de carácter anexionista del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre Groenlandia, así como a la amenaza de nuevos aranceles comerciales. Su intervención puso el foco en la disputa transatlántica sobre la soberanía de la isla ártica, que es un territorio autónomo de Dinamarca, y en la posibilidad de medidas tarifarias contra países europeos.
Ante líderes políticos y empresariales, Von der Leyen advirtió que una escalada perjudicaría a ambos aliados y beneficiaría a terceros actores, por lo que la reacción de la UE será mesurada pero consistente: “será firme, unida y proporcional”. Además, consideró un “error” la imposición de aranceles punitivos entre aliados de larga data.
La presidenta recordó que la Unión Europea y Estados Unidos firmaron un acuerdo comercial en julio del año pasado y subrayó que los compromisos deben respetarse: en política, como en los negocios, “un acuerdo es un acuerdo” y el apretón de manos entre socios debe tener valor.
Von der Leyen también expresó la disposición de la UE a colaborar con Washington en asuntos de seguridad en el Ártico, ante la creciente preocupación por la influencia de otras potencias en la región.
En el mismo foro, la presidenta adelantó planes para reforzar los vínculos económicos globales de la UE frente a las tensiones con Estados Unidos. Informó que viajará a la India tras Davos y señaló que está cerca un acuerdo comercial de gran alcance, descrito por algunos como “la madre de todos los acuerdos”, que uniría un mercado de alrededor de dos mil millones de personas y representaría casi una cuarta parte del PIB mundial, ofreciendo a Europa una ventaja por moverse primero.
Von der Leyen afirmó que Europa busca relacionarse con los principales centros económicos actuales y con las potencias del siglo XXI, desde América Latina hasta el Indo-Pacífico, y aseguró que “Europa siempre elegirá al mundo, y el mundo está listo para elegir a Europa”, declaraciones que fueron recibidas con aplausos.
La controversia se intensificó después de que Trump declarara que no esperaba una fuerte oposición europea a su intención de adquirir Groenlandia, afirmando ante periodistas: “Tenemos que conseguirlo”. También dijo haber mantenido “una muy buena conversación telefónica sobre Groenlandia” con Mark Rutte, a quien señaló como secretario general de la OTAN, y adelantó encuentros en Davos con diversas partes implicadas.
La administración estadounidense justificó su interés en la protección de Groenlandia por posibles amenazas de Rusia y China. Sin embargo, analistas citados por el foro de Davos estiman que la presencia de China en la zona es limitada y subrayan que la importancia estratégica de la isla se relaciona con sus recursos de tierras raras y minerales.
Ante la posibilidad de represalias europeas, el secretario del Tesoro de Estados Unidos y jefe de la delegación en Davos, Scott Bessent, advirtió que una respuesta de ese tipo “sería muy poco sensata”. Se prevé que la atención siga centrada en Trump durante la semana, dado que pronunciará un discurso el miércoles y participará en otros actos el jueves.


